El recrudecimiento del conflicto en Yemen provocó el desplazamiento forzado de más de 250.000 ciudadanos desde agosto, de acuerdo con un informe presentado por Naciones Unidas. La gobernación de Taiz experimenta un grave desabastecimiento de insumos elementales, mientras las hostilidades bélicas bloquean las rutas de auxilio humanitario. La situación se complicó aún más luego de un bombardeo con proyectiles balísticos en Shabwa que causó numerosas víctimas militares.
Emergencia humanitaria y bloqueo de ayuda en Taiz
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) comunicó que únicamente en el mes de octubre cerca de 82.000 residentes tuvieron que abandonar sus casas. El epicentro del éxodo se focaliza en la ciudad de Taiz, una zona fuertemente afectada que ha quedado progresivamente aislada debido a los combates armados y a los cortes en las principales vías terrestres de conexión.
El organismo internacional detalló que los paquetes de víveres esenciales se agotaron la semana previa. A raíz de este desabastecimiento, los pobladores dependen por completo de mercados locales en los que el costo de los alimentos registró un incremento superior al 50%. Al mismo tiempo, el acceso al agua potable cayó a la mitad, escasea el gas doméstico y los centros médicos operan al límite por la falta de oxígeno, combustible y medicamentos básicos.
Las cuadrillas de asistencia de la ONU y sus entidades asociadas enfrentan serios obstáculos de seguridad para circular entre Taiz y los distritos meridionales desde comienzos de octubre. Según la institución, cuatro de cada diez familias continúan esperando provisiones de urgencia, aunque lograron distribuir soporte a 163.000 personas afectadas a pesar de las severas trabas logísticas.
Ataque balístico contra instalaciones militares en Shabwa
El deterioro de la crisis coincide con una violenta ofensiva ejecutada contra el campamento militar de Al Alam, ubicado en el distrito de Jardan, provincia de Shabwa. Fuentes médicas y castrenses atribuyeron la autoría del ataque a las milicias rebeldes hutíes, quienes dispararon tres misiles balísticos contra el predio durante una formación de entrenamiento matutino.
Fahd al-Khalifi, vicegobernador de la región de Shabwa, declaró a medios de prensa que el saldo inicial ronda los 50 uniformados muertos y más de 100 combatientes heridos. Ante el colapso de las salas de primeros auxilios locales, los lesionados con cuadros más severos requirieron traslados de urgencia hacia centros asistenciales de las gobernaciones de Hadramaut y Adén.
El portavoz de las fuerzas armadas yemeníes, coronel Majed al-Nazili, confirmó el impacto de los cohetes contra el predio de entrenamiento de seguridad. Testimonios castrenses indicaron que el batallón reunía a unos 700 reclutas de la unidad de Intervención Rápida, creada de forma reciente para resguardar la región, y que uno de los proyectiles cayó directamente en el punto donde formaban los soldados.
Ruptura de la tregua y contexto internacional
La intensificación de los enfrentamientos armados marca el quiebre definitivo del cese al fuego que se mantenía vigente desde 2022. La tregua concluyó formalmente tras una incursión aérea contra el aeropuerto de la capital yemení ejecutada a mediados de año por el Ejército del país, lo que desató una inmediata represalia armada.
Desde que tomaron el control de la capital en 2015, los rebeldes hutíes, que cuentan con el respaldo estratégico de Irán, administran los territorios donde reside la mayor parte de la población civil. Las incursiones territoriales que desplegaron recientemente generaron la contraofensiva de las tropas leales al gobierno, las cuales reciben el apoyo logístico y militar de Arabia Saudí.
Las repercusiones de este conflicto en Yemen repercuten directamente en los equilibrios geopolíticos globales, alterando la seguridad de las rutas marítimas en Medio Oriente y el valor del crudo en los mercados internacionales. El encarecimiento general de la energía y los fletes navieros impacta de forma indirecta en economías importadoras de combustible como Paraguay, donde las fluctuaciones externas suelen trasladarse a la canasta familiar.
Datos clave
- 250.000 desplazados registró Naciones Unidas desde agosto debido a la reactivación de los combates.
- Aumento del 50% en el precio de los alimentos en Taiz, donde también se redujo a la mitad el suministro de agua potable.
- 50 soldados muertos y más de un centenar de heridos dejó un ataque con tres misiles contra un campamento en Shabwa.
- Fin del cese al fuego pactado en 2022 tras nuevos ataques aéreos y avances terrestres entre hutíes y fuerzas gubernamentales.






