Una condena por robos a bancos y homicidio agravado fijó una pena de 123 años de cárcel para el cabecilla de una banda criminal en El Salvador. La resolución judicial se conoció este martes tras la culminación del proceso contra la estructura armada. El fallo judicial fue emitido por el Tribunal Quinto contra el Crimen Organizado de San Salvador.
La sentencia principal recayó en Willifran Saul Mendoza Vásquez, conocido con el alias de Willy, señalado como líder de la red delictiva. El tribunal lo halló culpable de homicidio agravado, siete asaltos violentos y pertenencia a agrupaciones ilícitas.
Esquema de vigilancia y ataques a cuentacorrentistas
Las pesquisas judiciales determinaron que el grupo delictivo operó activamente entre 2013 y 2015 en áreas urbanas del país centroamericano. La modalidad implementada consistía en tareas de inteligencia previa para marcar clientes que retiraban sumas importantes en sucursales bancarias.
Una vez que las víctimas salían a la vía pública, los asaltantes las interceptaban con armas de fuego para quitarles el dinero en efectivo. La violencia aplicada durante los atracos culminó en el asesinato de una persona que intentó resistirse a la sustracción de sus pertenencias.
El expediente judicial demostró que la banda coordinaba vehículos y vigilancias simultáneas en los accesos de las entidades financieras. Esta dinámica de asalto callejero conocida regionalmente como salideras generó zozobra entre clientes y comerciantes en la capital salvadoreña.
Penas diferenciadas y juicios en rebeldía
Junto a Mendoza Vásquez, la autoridad judicial determinó castigos severos para otros tres integrantes de la red criminal. La aplicación de la condena por robos a bancos incluyó penas que van desde los 17 hasta los 71 años de penitenciaría según la participación acreditada.
Entre los condenados figura José Benito Torres Rivas, alias Venado, quien recibió 71 años de reclusión tras probarse su coautoría en el homicidio y en tres asaltos. Asimismo, Samuel Humberto Flores Amaya fue sentenciado a 41 años y Sonia Carolina Méndez Girón a 17 años de prisión.
Un elemento técnico destacado del fallo fue que las sentencias se dictaron con los procesados ausentes. Esta modalidad se aplicó bajo las recientes reformas al Código Penal salvadoreño que autorizan llevar a juicio y sentenciar a fugitivos sin suspender las etapas procesales.
Impacto institucional y lucha contra el crimen organizado
La resolución dictada por los juzgados especializados refleja el endurecimiento del marco legal contra estructuras ilícitas en Centroamérica. Estos tribunales creados para combatir el crimen organizado concentran procesos de alta complejidad donde confluyen múltiples delitos conexos.
Para el sistema judicial salvadoreño, el esclarecimiento de estos hechos ocurridos una década atrás representa el cierre de expedientes pendientes por hechos de sangre. La sanción penal impuesta sienta un precedente riguroso frente al accionar violento en las inmediaciones de locales financieros.
El seguimiento de esta condena por robos a bancos resulta de interés en toda la región debido a la implementación de juicios en ausencia para combatir la impunidad de prófugos de la justicia.
Datos clave
- Pena máxima: Willifran Saul Mendoza Vásquez fue sentenciado a 123 años de reclusión por homicidio agravado, siete asaltos agravados y agrupaciones ilícitas.
- Otros condenados: Tres miembros de la banda recibieron condenas de 71, 41 y 17 años de prisión según su grado de implicación.
- Modalidad delictiva: Los asaltantes vigilaban las salidas de las sucursales bancarias para emboscar a mano armada a clientes con dinero entre 2013 y 2015.
- Sentencia en ausencia: El Tribunal Quinto contra el Crimen Organizado aplicó reformas procesales que permiten condenar a acusados prófugos.






