El balance del comercio de cacao en El Salvador registró una brecha negativa de 21,1 millones de dólares durante los primeros ocho meses de 2026. Según las cifras oficiales del Banco Central de Reserva de esa nación centroamericana, las compras foráneas cuadruplicaron a los envíos hacia el mercado internacional. Esta disparidad se profundizó debido a la alta demanda interna de productos manufacturados derivados del grano.
Desbalance estructural en el comercio de cacao
Entre enero y agosto de 2026, la plaza salvadoreña incorporó cargamentos por 28,1 millones de dólares, equivalentes a 5,1 millones de kilogramos. En contraste, las ventas al extranjero alcanzaron apenas 7 millones de dólares por un volumen de 2,4 millones de kilos. Esto dejó una diferencia física de 2,7 millones de kilos y amplió el déficit interanual en un millón de dólares adicionales frente al período comparable de 2025.
El ritmo de expansión mostró comportamientos dispares según las mediciones del banco emisor. Aunque las colocaciones externas crecieron a una tasa interanual del 16,6 %, las compras subieron un 7,7 %. Sin embargo, el valor superior de los bienes finales importados impidió que el mayor porcentaje de exportación equilibrara la balanza comercial del rubro.
El peso de los chocolates elaborados y los principales destinos
La canasta exportadora salvadoreña estuvo dominada casi con exclusividad por preparaciones industriales terminadas. Las partidas de chocolates y elaboraciones afines sumaron 6,7 millones de dólares y 2,4 millones de kilogramos, representando cerca del 96 % del total facturado hacia el exterior. Por su parte, el grano entero o partido aportó 200.000 dólares, mientras que el polvo sin endulzantes representó otros 100.000 dólares.
En cuanto a los destinos de comercialización, el mercado de Estados Unidos lideró las compras con 2,7 millones de dólares y 900.000 kilogramos, absorbiendo cerca del 39 % de las ventas. La región centroamericana completó el bloque principal con Guatemala en segundo lugar con 1,4 millones de dólares, seguida por Honduras con 1,3 millones y Nicaragua con 1,1 millones. El resto se dispersó en montos menores hacia plazas como Belice, Francia, Costa Rica, Vietnam y varios países europeos.
Proveedores internacionales y la dinámica del comercio de cacao
En el renglón de las importaciones, el dinamismo respondió al ingreso masivo de preparaciones de chocolate procesadas. Este segmento absorbió 24,7 millones de dólares, concentrando el 88 % del valor adquirido en el exterior y 4,2 millones de kilos. A su vez, el cacao en polvo representó 2,1 millones de dólares y el grano sumó 1,2 millones, mientras mantecas y pastas registraron valores estadísticos mínimos.
Norteamérica concentró casi dos tercios del suministro que ingresó al territorio salvadoreño. Estados Unidos se posicionó como el proveedor hegemónico con 10,8 millones de dólares y 1,4 millones de kilos, escoltado por México con 7 millones de dólares. Desde la región centroamericana, Guatemala contribuyó con 2,9 millones y Nicaragua con 1,2 millones, sumándose envíos complementarios de Colombia, España, Turquía, China y Canadá.
Este comportamiento refleja cómo el comercio de cacao en economías en desarrollo enfrenta el desafío del valor agregado. Para países con matrices productivas agroindustriales similares, como ocurre en la región sudamericana, la importación de derivados manufacturados suele encarecer las cuentas externas cuando la producción primaria no logra abastecer a la industria procesadora local.
Datos clave
- El saldo comercial negativo del sector alcanzó 21,1 millones de dólares entre enero y agosto de 2026.
- Las importaciones totales sumaron 28,1 millones de dólares frente a exportaciones de 7 millones.
- Los productos procesados de chocolate acapararon el 96 % de las exportaciones y el 88 % de las compras externas.
- Estados Unidos y México representaron cerca del 63 % de todo el abastecimiento extranjero recibido.






