El desarrollo de nuevos centros de datos en Paraguay impulsado mediante una alianza empresarial reabre la discusión sobre la administración de los recursos energéticos e hídricos. La propuesta comercial involucra a la firma estadounidense Crusoe y a la empresa local Araico para instalar plataformas de computación de alto rendimiento destinadas a inteligencia artificial. Esta iniciativa requerirá el suministro de electricidad generado por la represa de Itaipú mediante acuerdos institucionales con el Estado.
Condiciones comerciales y suministro eléctrico de la ANDE
El plan contempla una primera etapa operativa prevista para mediados de 2027, con una proyección de demanda que podría alcanzar los 280 megavatios de potencia. La provisión del flujo eléctrico estará a cargo de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) mediante un contrato de abastecimiento a largo plazo. Informes sindicales del sector eléctrico señalaron que la tarifa base acordada rondaría los 48 dólares por megavatio hora, sujeta a revisiones periódicas.
Frente a este escenario, representantes del sector técnico y gremial solicitaron mayor claridad sobre las fórmulas de ajuste de precios y las garantías financieras. Resulta indispensable evaluar si los ingresos proyectados compensarán las inversiones complementarias en líneas de transmisión y subestaciones que la empresa estatal deberá ejecutar para sostener dicha carga constante sin comprometer el suministro interno.
El impacto de los centros de datos en Paraguay y el agua
Además del consumo eléctrico continuo, la refrigeración requerida por estos complejos computacionales plantea interrogantes sobre el uso de fuentes hídricas. Las exigencias ambientales obligan a determinar el volumen de captación necesario, la proporción de líquido evaporado y los sistemas previstos para el tratamiento de efluentes antes de autorizar las obras.
En este ámbito rige la Ley N.º 3239/2007 de los Recursos Hídricos, reglamentada mediante el Decreto N.º 7017/2022, marco legal que consagra la prioridad absoluta del consumo humano sobre cualquier aprovechamiento industrial. El Estado paraguayo debe establecer los cánones económicos correspondientes y asegurar la aplicación rigurosa de las licencias ambientales para salvaguardar las cuencas locales ante la instalación de grandes polos tecnológicos.
Marco regulatorio, soberanía y seguridad estratégica
Itaipú Binacional opera bajo un tratado de derecho internacional compartido con Brasil, factor que exige máxima transparencia en la comercialización de la energía excedente. Expertos señalan la necesidad de conocer con precisión qué proporción del valor añadido quedará en territorio nacional, cuántos empleos locales se crearán y cuáles serán los planes de transferencia técnica para mano de obra paraguaya.
Al tratarse de infraestructuras críticas para el procesamiento masivo de datos e inteligencia artificial, las instalaciones también involucran factores de seguridad de la información y continuidad operativa. La expansión de centros de datos en Paraguay debe regirse bajo las leyes de soberanía nacional y la supervisión directa de los organismos competentes para asegurar beneficios tangibles para el país.
Datos clave
- Inversión proyectada: La alianza entre la firma extranjera Crusoe y la compañía local Araico proyecta una demanda de hasta 280 megavatios a partir de 2027.
- Tarifa referencial: El esquema previsto contempla una base inicial estimada en USD 48 por megavatio hora mediante un contrato de largo plazo con la ANDE.
- Marco ambiental: La Ley N.º 3239/2007 y su Decreto reglamentario N.º 7017/2022 fijan la prioridad del consumo humano frente a las altas exigencias de refrigeración hídrica.






