Un centro de seguridad regional fue propuesto por el mandatario boliviano Rodrigo Paz durante su alocución en Madrid. La iniciativa plantea concentrar el análisis estratégico y la lucha coordinada contra el crimen organizado transnacional. El planteamiento tuvo lugar en el marco de la XXX Cumbre Iberoamericana ante delegaciones de más de una veintena de países.
La moción pretende reconvertir la infraestructura que anteriormente correspondía al Parlamento de la Unión de Naciones Suramericanas en la localidad de San Benito. El gobernante remarcó la necesidad de dar un propósito funcional a instalaciones que demandaron una inversión millonaria en el departamento de Cochabamba.
Reconversión de la sede de Unasur en Cochabamba
El complejo arquitectónico de San Benito costó alrededor de sesenta millones de dólares bajo la administración de Evo Morales. Su inauguración en 2018 coincidió con la paulatina parálisis y fractura del bloque sudamericano, lo que derivó en años de desuso de la gigantesca estructura.
Frente a este panorama, Paz argumentó que aquel espacio debe albergar ahora debates técnicos y formulación de doctrinas operativas contra flagelos comunes. Desde la perspectiva del Ejecutivo boliviano, el recinto cuenta con la capacidad logística requerida para acoger a especialistas policiales y de inteligencia de ambas márgenes del Atlántico.
El papel del centro de seguridad regional ante el narcotráfico
En su intervención ante los jefes de Estado, el presidente boliviano defendió que el centro de seguridad regional responderá a la creciente penetración de redes delictivas en las instituciones públicas. Afirmó que Iberoamérica precisa encarar de manera mancomunada la expansión del narcotráfico y la criminalidad armada.
Para respaldar su postura, el dignatario citó actuaciones recientes de su administración, entre las que sobresalen la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. Igualmente aludió al procesamiento del exfiscal general Roger Mariaca por presuntos nexos con tramas de amparo institucional al tráfico de drogas ilícitas.
Asimismo, Paz subrayó las acciones directas ejecutadas contra células del Primer Comando de la Capital y del Comando Vermelho en territorio boliviano. Estas labores se desarrollaron en articulación estrecha con la Policía Federal de Brasil, consolidando un esquema operativo conjunto para frenar el afianzamiento de estas facciones transfronterizas.
Impacto estratégico para la región y Paraguay
El avance de organizaciones del crimen transnacional representa una inquietud constante en el Cono Sur, particularmente para Paraguay y sus zonas limítrofes. La consolidación de un centro de seguridad regional facilitaría el intercambio en tiempo real de reportes de inteligencia criminal y alertas migratorias tempranas entre los organismos de seguridad.
La propuesta coincide con la adhesión de Bolivia al esquema Escudo de las Américas, enfocado en contener las amenazas criminales en el hemisferio. En los países vecinos, la cooperación judicial y policial resulta clave para rastrear el lavado de activos y clausurar corredores logísticos utilizados por redes de narcotráfico.
El debate iniciado en la capital española deberá ser evaluado por los ministerios del Interior y cancillerías de la comunidad iberoamericana. De alcanzar consenso, la antigua sede parlamentaria en San Benito abriría paso a un modelo de articulación intergubernamental orientado a blindar las fronteras continentales.
Datos clave
- Propuesta en cumbre: El presidente de Bolivia planteó establecer una sede de pensamiento estratégico y seguridad en Cochabamba.
- Uso de infraestructura: El proyecto busca reactivar el predio del Parlamento de Unasur en San Benito, edificado por sesenta millones de dólares.
- Lucha contra bandas: La iniciativa hace foco en neutralizar organizaciones como el PCC y el Comando Vermelho, además de redes de narcotráfico internacional.
- Cooperación multilateral: El plan fue expuesto ante representantes de veintidós países en la XXX Cumbre Iberoamericana celebrada en Madrid.






