El Centro Cultural de España entregó reconocimientos especiales a la alfarera Julia Isidrez y a la activista Rosa Posa Guinea en el marco de sus actividades conmemorativas en Paraguay. Esta distinción destaca los aportes de ambas figuras al arte popular, la preservación de la memoria colectiva y la defensa de los derechos fundamentales en el país. El homenaje forma parte de un programa institucional que resalta a personalidades que marcaron huellas profundas en la sociedad civil.
Tradición alfarera y proyección artística desde Itá
El tributo a Julia Isidrez sitúa en primer plano una labor esencial para la alfarería paraguaya desarrollada desde la comunidad de Itá. La creadora asimiló los saberes ancestrales transmitidos por vía oral mediante las enseñanzas familiares, en particular junto a su madre, Juana Marta Rodas. Su producción en barro ha cruzado fronteras para exhibirse en bienales y salas internacionales, ubicando a la artesanía local en el circuito de las artes contemporáneas.
La ceremonia dedicada a Isidrez tuvo lugar en su ciudad natal durante la reposición de la propuesta dancística titulada De agua y barro, bajo la dirección coreográfica de Alejandra Díaz Lanz. La puesta en escena explora el universo de las artesanas iteñas a partir de la lírica de Rubén Bareiro Saguier. El galardón entregado fue modelado por el artista Jorge Enciso, formado bajo la tutela de Isidrez en iniciativas comunitarias de creación cerámica.
Compromiso cívico y visibilidad de las diversidades
Por su parte, el reconocimiento a Rosa Posa Guinea pone de relieve una vida consagrada a la equidad social y la visibilización comunitaria. De origen español pero radicada en suelo guaraní desde hace tres décadas, Posa ha colaborado en la articulación de organizaciones como el Grupo de Acción Gay y Lésbico, Aireana y Akãhatã. Asimismo, acompaña labores analíticas en la Coordinación de Mujeres del Paraguay y en la documentación sobre derechos humanos junto a la Codehupy.
Su trayectoria también abarca el terreno cultural, donde la relación histórica con el Centro Cultural de España facilitó la consolidación del Festival de Cine LesBiGayTrans a partir del año 2005. Más recientemente, la activista protagonizó la pieza escénica de teatro documental La revolución del temblor, creada con la directora Paola Irún. A través de este trabajo testimonial, Posa expone los desafíos personales frente a la enfermedad de Parkinson y reivindica la dignidad de los cuerpos y las libertades civiles.
La iniciativa conmemorativa del Centro Cultural de España
Estas condecoraciones se enmarcan en la serie denominada 50 años tejiendo redes, concebida para festejar medio siglo de cooperación y presencia cultural en la capital paraguaya. Desde el mes de abril, la institución impulsa un total de cincuenta distinciones destinadas a colectivos, gestores, festivales e individuos con incidencia notable en la vida pública. Dentro de este programa, el Centro Cultural de España promueve la articulación comunitaria y el diálogo artístico como bases para la construcción ciudadana.
La labor continuará durante los próximos meses con la reposición de las obras artísticas vinculadas a estas homenajeadas. En el caso de De agua y barro, las funciones regresarán a las tablas los días 21 y 22 de noviembre dentro de la muestra teatral Palabra tomada, con un elenco integrado por bailarines locales que mantienen vigente el patrimonio inmaterial.
Datos clave
- Distinción cultural: Se reconoció formalmente a Julia Isidrez por su alfarería tradicional y a Rosa Posa Guinea por su activismo en derechos humanos.
- Marco conmemorativo: Las entregas corresponden al ciclo de cincuenta distinciones por el medio siglo de presencia de la entidad española en Asunción.
- Presentación en Itá: El agasajo a Isidrez se realizó tras la función de la obra dancística De agua y barro, inspirada en las ceramistas locales.
- Compromiso social: Rosa Posa fue destacada por su impulso de más de dos décadas al Festival de Cine LesBiGayTrans y su labor comunitaria.






