Un nuevo episodio de censura en Cuba fue expuesto por el activista cristiano y creador de contenido David Espinosa, quien denunció la restricción arbitraria de sus servicios móviles luego de ser aprehendido por fuerzas policiales en La Habana. El comunicador relató que permaneció varios días incomunicado pese a mantener su abono al día con el monopolio estatal de telecomunicaciones. Esta medida punitiva imposibilitó que pudiera emitir o recibir llamadas convencionales, enviar mensajes de texto y utilizar aplicaciones de mensajería instantánea.
La afectación digital inició inmediatamente después de que el ciudadano intentara acudir a un juicio programado en la capital cubana. Según los reportes iniciales, las autoridades arrestaron al activista para evitar su presencia en la audiencia judicial de Anna Benítez Silvente y su madre, Caridad Silvente. Posterior a este arresto en una dependencia de la localidad de La Lisa, la línea celular del denunciante perdió operatividad de forma anómala.
La versión oficial frente a las pruebas del usuario
Espinosa recurrió formalmente al área de atención al cliente de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S. A., conocida como ETECSA, para exigir explicaciones sobre el fallo en sus comunicaciones. La entidad estatal deslindó responsabilidades institucionales y alegó que el inconveniente radicaba de manera exclusiva en el aparato telefónico del usuario y no en el tendido del servicio.
Para desmentir esta afirmación oficial, el activista grabó un video demostrativo en el cual colocó su tarjeta SIM en otros dispositivos móviles. La prueba evidenció que los mensajes de error persistían en cualquier terminal, lo que confirmó que la falla técnica obedecía a una orden directa sobre el número telefónico y no a un desperfecto físico del equipo.
Durante la grabación, el creador de contenido intentó comunicarse con sus allegados más cercanos para ilustrar el aislamiento al que fue sometido. En cada intento de llamada saliente hacia su esposa o su madre, las contestadoras automáticas indicaban que el destinatario no se encontraba disponible o estaba apagado. De igual forma, las llamadas entrantes efectuadas por sus hijas arrojaban que la línea figuraba como no localizable.
La censura en Cuba y el corte de servicios
El Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa tomó intervención en el caso e integró el suceso dentro de su registro de hostigamiento en plataformas virtuales. La organización no gubernamental remarcó que esta táctica representa una práctica sistemática de censura en Cuba, orientada a silenciar a periodistas independientes, líderes religiosos y referentes civiles mediante apagones comunicacionales dirigidos.
Desde la perspectiva de los observadores de derechos humanos, esta modalidad de bloqueo telefónico e informático no constituye un hecho aislado en la isla caribeña. Varias figuras del activismo opositor, entre ellas la propia Benítez Silvente, experimentaron idénticas restricciones durante semanas enteras como método de coerción estatal. La imposibilidad de acceder a internet en los hogares agrava el aislamiento social y debilita cualquier capacidad de denuncia inmediata ante abusos de poder.
Espinosa ratificó en su testimonio público que su labor cotidiana en plataformas digitales se limita a manifestar sus opiniones de forma pacífica. El comunicador rechazó las medidas intimidatorias y afirmó que continuará compartiendo información de interés comunitario a través de sus canales digitales una vez restablecidas sus garantías básicas.
Reclamos de organizaciones y contexto regional
Diversas agrupaciones cívicas independientes exigieron que la operadora estatal reactive sin demoras las prestaciones contratadas por el usuario. Igualmente, las entidades reclamaron al Estado cubano frenar la persecución selectiva que restringe el derecho universal a la comunicación y la libre expresión consagrado en normativas internacionales.
En naciones con plenas garantías democráticas como Paraguay, donde las compañías de telecomunicaciones compiten bajo marcos regulatorios neutrales y supervisión judicial, el corte unilateral de líneas por posturas ideológicas resulta inadmisible. Sin embargo, las denuncias por censura en Cuba reflejan la vulnerabilidad ciudadana frente a empresas públicas que operan sin competencia y subordinadas al control político del régimen.
Datos clave
- Afectación selectiva: David Espinosa reportó tres jornadas consecutivas sin acceso a llamadas telefónicas, mensajería de texto ni navegación de datos en La Habana.
- Detención previa: La interrupción de la línea celular ocurrió poco después de que la policía arrestara al activista en una comisaría de La Lisa para impedir su asistencia a una audiencia judicial.
- Descargo técnico: El afectado comprobó que el problema proviene de la red de ETECSA tras probar su tarjeta SIM en distintos aparatos móviles, desmintiendo la postura de la empresa estatal.
- Patrón represivo: Organizaciones de derechos humanos señalan que los cortes de conectividad dirigidos constituyen un mecanismo recurrente contra comunicadores y disidentes en la isla.






