El censo económico El Salvador contará con un financiamiento internacional de 50 millones de dólares concedido por el Banco Interamericano de Desarrollo para modernizar el sistema estadístico oficial. Los fondos permitirán al Banco Central de Reserva implementar tecnologías digitales y actualizar el registro de las actividades productivas a lo largo de un período de cuatro años. Esta medida tiene como propósito generar información precisa que facilite la toma de decisiones estratégicas tanto en el ámbito público como en el sector privado.
Censo económico El Salvador y enfoque en la informalidad
Uno de los pilares del proyecto radica en la necesidad de incorporar al análisis la actividad comercial no registrada. En diversos países de la región, el comercio informal concentra una porción sustancial del empleo y el movimiento mercantil cotidiano, por lo que medir su impacto real resulta indispensable para diseñar políticas públicas efectivas.
El relevamiento buscará mapear la totalidad de los establecimientos productivos, desde pequeños emprendimientos familiares hasta grandes industrias consolidadas. La recolección y el procesamiento de la información se apoyarán en herramientas digitales de última generación para asegurar una mayor agilidad y transparencia en los resultados oficiales.
La entidad financiera regional remarcó que las lecciones metodológicas obtenidas durante este operativo podrán servir como referencia técnica para otros países del continente. El levantamiento abarcará tanto negocios formales como informales, permitiendo una visión completa del tejido productivo nacional.
Cooperación del BID y antecedentes censales
La operación crediticia se estructuró mediante recursos del Capital Ordinario del organismo multilateral bajo la figura de Préstamo de Inversión Específica. El representante del Grupo BID en territorio salvadoreño, Ezequiel Cambiasso, destacó que la disponibilidad de cifras actualizadas representa un pilar indispensable para fomentar la productividad, la inversión y el desarrollo sostenible.
Este aporte financiero complementa asistencias previas que el organismo multilateral otorgó a la nación centroamericana para robustecer su infraestructura estadística. Entre las iniciativas anteriores destacan el relevamiento de población y vivienda realizado en 2024, además del censo agropecuario y pesquero proyectado para el año 2025.
La banca central salvadoreña asumirá la administración directa de los recursos asignados para este programa. Su labor consistirá en coordinar los equipos en territorio, desplegar la infraestructura tecnológica necesaria y poner a disposición ciudadana bases de datos transparentes y accesibles.
La iniciativa El Salvador Crece y el clima de negocios
El respaldo financiero se enmarca en un contexto de colaboración bilateral más amplio entre las autoridades salvadoreñas y la entidad multilateral. A mediados de año, ambas partes presentaron la iniciativa denominada El Salvador Crece, concebida para acelerar reformas estructurales, fortalecer la competitividad e impulsar la creación de empleos de calidad.
De acuerdo con las valoraciones técnicas del organismo prestamista, el país atraviesa una etapa caracterizada por avances en seguridad interna, estabilidad en indicadores macroeconómicos y una reactivación del turismo. Estos factores han generado un escenario propicio para la confianza de inversionistas extranjeros e instituciones financieras.
La planificación para concretar el censo económico El Salvador servirá para apuntalar estas metas de desarrollo a largo plazo. Al disponer de un diagnóstico fidedigno sobre el estado de cada sector productivo, tanto el Estado como los emprendedores podrán canalizar recursos con mayor eficiencia.
Datos clave
- Financiamiento aprobado: El Banco Interamericano de Desarrollo otorgó un crédito por USD 50 millones pagadero a través de su Capital Ordinario.
- Entidad ejecutora: El Banco Central de Reserva de El Salvador gestionará el proyecto y desplegará los recursos durante cuatro años.
- Inclusión del sector informal: El operativo censal recolectará información tanto de comercios formales como de actividades productivas no registradas.
- Digitalización de procesos: Se utilizarán plataformas tecnológicas avanzadas para la recolección, el procesamiento y la difusión de las estadísticas oficiales.






