Las cataratas del Iguazú volvieron a recibir visitantes en su mirador principal del margen brasileño luego de casi tres semanas de clausura preventiva. La pasarela hacia la Garganta del Diablo retomó sus operaciones tras confirmarse una disminución sustancial del torrente fluvial. La determinación fue tomada luego de rigurosas inspecciones técnicas en la infraestructura.
Normalización del caudal en cataratas del Iguazú
La empresa concesionaria Urbia+Cataratas constató que el flujo del agua descendió hasta 6,8 millones de litros por segundo durante el fin de semana. Este volumen permitió reanudar las excursiones con garantías de seguridad para los turistas. El protocolo establecido por las autoridades ambientales estipula una cota máxima operativa de 8 millones de litros por segundo.
La restricción del paso peatonal se había ordenado el pasado 11 de octubre cuando la fuerza del agua rebasó los niveles tolerables. El cauce hídrico registró su registro más severo el 26 de octubre, cuando alcanzó una marca de 17,7 millones de litros por segundo. Esta cifra contrastó con el promedio habitual del paraje, fijado en 1,5 millones de litros por segundo.
El Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad supervisa el área protegida en el territorio brasileño junto con la firma administradora. Ambas entidades anticiparon que las mediciones se mantendrán dentro de los parámetros seguros en las próximas jornadas. En septiembre se había producido una clausura más breve de cuatro días por causas similares.
El panorama en el margen argentino y antecedentes climáticos
El atractivo compartido internacionalmente también experimentó severas alteraciones en su sector correspondiente a la provincia de Misiones. El Parque Nacional Iguazú dispuso sucesivas suspensiones en sus circuitos turísticos desde el 12 de octubre por incrementos que superaron los 12.000 metros cúbicos por segundo. Los senderos inferiores y superiores atravesaron cierres intermitentes para resguardar al público.
En la orilla argentina las cuadrillas habían comenzado a desarticular la pasarela hacia la Garganta del Diablo a principios de agosto. Los administradores buscaron anticiparse a los efectos destructivos de las precipitaciones torrenciales impulsadas por la corriente climática de El Niño. Los antecedentes de 2023 mostraron la destrucción de 79 estructuras peatonales, mientras que en 2022 el agua arrastró 51 tramos.
El fenómeno meteorológico actual mantendrá una alta probabilidad de lluvias por encima de lo usual en la cuenca compartida. Los reportes del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño proyectaron intensidades elevadas hacia fines de año. Organismos meteorológicos estiman que esta variabilidad húmeda podría extenderse de forma prolongada en la región fronteriza.
Impacto directo en la cuenca hídrica y en Paraguay
El comportamiento hidrológico del afluente repercute de manera directa en el cauce del río Paraná, receptor final de estos volúmenes hídricos. La Entidad Binacional Yacyretá constató que las marcas superaron con holgura los promedios históricos en los meses de septiembre y octubre. La hidroeléctrica que comparten Paraguay y Argentina monitorea de cerca estas descargas superiores a lo habitual.
Los pronósticos para el trimestre comprendido entre noviembre y enero señalan probabilidades elevadas de abundantes precipitaciones en el este paraguayo y zonas vecinas. Para las poblaciones ribereñas de la región de la Triple Frontera, la evolución de los caudales en las cataratas del Iguazú constituye un indicador de alerta constante ante eventuales crecidas fluviales repentinas.
Datos clave
- Reapertura: La pasarela hacia la Garganta del Diablo en Brasil reabrió tras 20 días de cierre continuo.
- Caudal actual: El registro fluvial descendió a 6,8 millones de litros por segundo, por debajo del tope preventivo de 8 millones.
- Pico histórico: El torrente llegó a medir 17,7 millones de litros por segundo a finales de octubre.
- Efecto regional: Las crecidas impactan el río Paraná y mantienen en alerta las mediciones de la represa de Yacyretá.






