Los casos de dengue registran una marcada aceleración en El Salvador al alcanzar 6.550 notificaciones sospechosas durante el año. Las autoridades del Ministerio de Salud confirmaron este repunte tras la difusión del boletín epidemiológico de la semana 42, periodo en el que se sumaron 368 consultas en apenas siete días. La situación enciende las alarmas sanitarias en el istmo centroamericano ante la coincidencia del periodo de lluvias con variables climáticas adversas.
Repunte de casos de dengue y riesgo de epidemia
La cifra acumulada representa un aumento del 27,7 % respecto al mismo lapso de 2025, cuando los registros oficiales rondaban las 5.130 sospechas. A pesar del abultado número de consultas, los exámenes laboratoriales ratificaron 71 infecciones virales, diez cuadros graves y cuatro personas fallecidas hasta finales de octubre.
Frente a estos números, profesionales médicos salvadoreños alertaron que el país se encuentra en una fase crítica previa al desborde asistencial. El infectólogo Iván Solano Leiva indicó ante medios locales que el comportamiento de la curva ubica a la nación en la antesala de una epidemia. El especialista detalló que el umbral técnico para una declaración formal suele requerir cerca de 750 cuadros semanales.
El factor climático y la amenaza de El Niño
La evolución epidemiológica muestra que la transmisión se mantuvo baja a inicios de temporada, con registros que cayeron a unos 50 reportes semanales en mayo. Sin embargo, la llegada de las precipitaciones a finales de junio revirtió la tendencia y disparó la afluencia de pacientes a los hospitales públicos.
La Organización Panamericana de la Salud advirtió que la eventual consolidación del fenómeno climático de El Niño podría empeorar el panorama continental respecto a los casos de dengue. El organismo contabiliza más de 692.000 sospechas y 523.102 confirmaciones en la región, acompañadas por 3.413 cuadros graves y 571 muertes atribuidas a este mal transmitido por el vector.
Las condiciones de humedad persistente y temperaturas elevadas aceleran el ciclo biológico del mosquito, una realidad que también preocupa en países como Paraguay durante las épocas calurosas. En el territorio salvadoreño, los departamentos de Ahuachapán y La Libertad figuran como los principales focos de riesgo debido a la proliferación de reservorios de agua.
Medidas de prevención y control del vector
Ante la propagación del virus, los expertos en salud pública insisten en la eliminación periódica de depósitos de agua limpia y estancada en las viviendas. La recomendación fundamental radica en tapar de manera hermética barriles, baldes y recipientes de consumo doméstico para evitar que el insecto hembra deposite sus huevos.
Asimismo, resulta indispensable limpiar las canaletas, retirar neumáticos inservibles y gestionar zanjas de desagüe para impedir acumulaciones pluviales. El diagnóstico oportuno ante los casos de dengue permite reducir las complicaciones, por lo que las autoridades instan a acudir al médico ante fiebre repentina o malestar ocular, evitando la automedicación.
Datos clave
- El Salvador acumula 6.550 reportes sospechosos de la enfermedad viral transmitida por el mosquito vector.
- Se confirmaron 71 contagios, diez cuadros catalogados como graves y cuatro muertes por análisis de laboratorio.
- El incremento interanual alcanza el 27,7 %, impulsado por las lluvias acumuladas desde mediados de año.
- La Organización Panamericana de la Salud registra más de 692.000 sospechas y 571 víctimas mortales en el continente.






