Los casos de dengue alcanzaron un total de 415 diagnósticos confirmados en la República Dominicana en lo que va del año 2026. La cifra se consolidó tras detectarse 15 contagios recientes durante la última semana epidemiológica, según comunicaron las autoridades sanitarias locales. Ante este panorama, brigadas médicas y equipos técnicos intensificaron los trabajos de mitigación en las provincias con mayor número de personas afectadas.
El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social dominicano precisó que la provincia oriental de La Altagracia lidera las estadísticas con 131 cuadros notificados. Le siguen La Romana con 37 registros y Puerto Plata con 33 casos acumulados hasta el momento. A pesar de estas cifras, la tasa de incidencia nacional se ubica en 4,89 afectados por cada 100.000 habitantes.
Intervenciones territoriales ante los casos de dengue
Frente al aumento focalizado de contagios, los equipos comunitarios desplegaron operativos intensivos en localidades estratégicas como Higüey y el distrito turístico de Verón-Punta Cana. Las brigadas implementaron fumigaciones espaciales, búsqueda activa de pacientes con síntomas y neutralización de recipientes domiciliarios. La meta principal consiste en frenar la multiplicación del mosquito transmisor en barriadas de alta densidad demográfica.
La doctora Wendy Castillo, responsable de la dirección provincial de salud, coordinó una jornada de nebulización en sectores como Vista Hermosa, Cerro Lindo, Villa Palmera y Brisa Duey. Durante estas tareas, los agentes recorrieron 114 calles y 342 viviendas, brindando cobertura preventiva a más de 1.200 pobladores. Simultáneamente, el personal técnico inspeccionó tanques de agua en cientos de hogares para neutralizar potenciales criaderos.
Tratamiento focal y eliminación de criaderos domiciliarios
En las inspecciones de inmuebles se revisaron centenares de depósitos de agua, detectando larvas en decenas de receptáculos de uso doméstico. Para cortar el ciclo reproductivo del insecto vector, los funcionarios sanitarios colocaron larvicidas biológicos y químicos conocidos como BTI y Abate. Asimismo, se distribuyó hipoclorito de sodio, mosquiteros y tapas protectoras para asegurar los tanques familiares.
El protocolo de vigilancia comunitaria también se extendió a dispensarios médicos de zonas periféricas como Anamuya. En ese centro asistencial, los profesionales identificaron a diez pacientes con fiebre y cefalea, entre ellos ocho menores de edad, a quienes se les tomaron muestras laboratoriales. Además, se establecieron cercos epidemiológicos en el sector Villa Cerro para monitorear el entorno inmediato de los casos confirmados.
La relevancia epidemiológica para la región y Paraguay
El escenario caribeño resulta de gran interés para el cono sur, especialmente para Paraguay, donde las epidemias de arbovirosis representan un desafío anual constante para el sistema hospitalario. Tanto en Asunción como en Santo Domingo, el combate contra el Aedes aegypti depende fuertemente de la eliminación domiciliaria de reservorios de agua estancada. La experiencia regional demuestra que la vigilancia activa temprana previene el colapso de las salas de urgencias.
Las autoridades médicas reiteraron a la población la importancia de evitar la automedicación ante cuadros febriles y acudir con prontitud a los centros asistenciales. Los especialistas recordaron que signos como dolor abdominal constante, vómitos repetidos, somnolencia, sangrado de mucosas o decaimiento severo constituyen alarmas clínicas que exigen atención médica inmediata para evitar desenlaces fatales.
Datos clave
- Total acumulado: República Dominicana confirmó 415 cuadros de la enfermedad en lo que va de 2026, con 15 nuevos contagios en la última semana.
- Zonas críticas: La provincia de La Altagracia lidera los registros con 131 pacientes, seguida por La Romana y Puerto Plata.
- Operativos de campo: Las brigadas sanitarias fumigaron cientos de viviendas e inspeccionaron reservorios con larvicidas BTI y Abate.
- Signos de alarma: Médicos instan a consultar sin demoras ante dolor abdominal persistente, vómitos, sangrados y cuadros febriles.






