El caso Ñoño Núñez vuelve a quedar en manos de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia tras una cadena de inhibiciones de magistrados de Presidente Hayes. Cuatro jueces intentaron apartarse de integrar la cámara que debe revisar la condena a once años de encierro impuesta al exgobernador Óscar Venancio Núñez Giménez. Una magistrada impugnó estas excusaciones y solicitó a la máxima instancia judicial que resuelva la integración definitiva del tribunal de alzada.
Inhibiciones y argumentos de los camaristas
El trámite judicial en el tribunal de apelación enfrentó trabas procesales luego de que varios magistrados decidieran declinar su intervención. Los camaristas Gustavo Martínez y María E. Meza presentaron su inhibición tras argumentar que una decisión previa dictada por ellos fue anulada por la Corte Suprema de Justicia, motivo por el cual consideraron que se encontraban impedidos de seguir entendiendo en el proceso.
Posteriormente, el expediente fue remitido al magistrado Mario Delvalle, quien también presentó una excusación para no formar parte del colegiado. El juez argumentó una relación de cercanía con el senador Basilio Bachi Núñez, hermano del condenado, adjuntando imágenes de un encuentro deportivo en el que coincidieron como respaldo de su pedido.
La impugnación presentada por la jueza Rosalba Vega
Frente a este escenario, la jueza Rosalba Vega resolvió impugnar las inhibiciones promovidas por sus colegas al considerar que carecen del sustento jurídico requerido por la ley procesal. La magistrada indicó que la anulación previa dictada por la máxima instancia se dio dentro de un incidente de recusación aislado contra otra integrante y no sobre el fondo del litigio.
Vega remarcó que dicho antecedente no compromete la imparcialidad de los camaristas Martínez y Meza para resolver el recurso principal. Del mismo modo, la jueza objetó el apartamiento de Delvalle, exponiendo que un encuentro casual en un ámbito recreativo no acredita un lazo de amistad íntima ni una familiaridad constante con el legislador.
Antecedentes y relevancia institucional de la causa
La tramitación del caso Ñoño Núñez reviste una notable repercusión institucional en Paraguay debido al perjuicio económico detectado durante su gestión gubernamental en el Chaco. El exjefe departamental fue sentenciado en primera instancia a cumplir once años de penitenciaría tras comprobarse el desvío millonario de fondos públicos destinados a sectores vulnerables.
La dilatación en la conformación de la cámara de alzada genera demoras en la ratificación o modificación del fallo condenatorio. Por este motivo, la intervención de la Sala Penal resulta determinante para evitar la paralización de las actuaciones y asegurar que un tribunal debidamente constituido emita un fallo definitivo con apego a las garantías constitucionales.
Datos clave
- El condenado: Óscar Venancio Núñez recibió una pena de 11 años de prisión por desvío de recursos en la Gobernación de Presidente Hayes.
- Magistrados apartados: Gustavo Martínez, María Meza y Mario Delvalle buscaron inhibirse del expediente por diversos motivos.
- Impugnación formal: La jueza Rosalba Vega rechazó los argumentos de sus pares y elevó el conflicto a la máxima instancia.
- Definición pendiente: La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia deberá destrabar la conformación del Tribunal de Apelación.






