El caso Mauricio Schuartzman marcó un momento crítico en la lucha contra las redes delictivas en el país. El asesinato del empresario en septiembre de 2021 en Asunción casi interrumpió de manera involuntaria las pesquisas que derivaron en la operación A Ultranza Py. El crimen expuso la existencia de dos pesquisas paralelas y no coordinadas dentro del propio Ministerio Público sobre una misma organización criminal.
La emboscada fatal en barrio Jara
La noche del 12 de setiembre de 2021, la víctima regresaba a su domicilio ubicado en el barrio Jara tras disputar un partido de tenis. Al llegar cerca de la medianoche a bordo de su camioneta, el empresario fue interceptado de forma violenta antes de ingresar a su residencia. Dos atacantes armados con fusiles y pistolas lo emboscaron y efectuaron disparos directos en un despliegue que duró apenas veintinueve segundos.
Antes de efectuar los disparos fatales, los sicarios redujeron a un custodio de la cuadra y a un acompañante que presenció la llegada del rodado. Tras cometer el homicidio, los autores abordaron un automóvil en el cual aguardaba un tercer cómplice para emprender la fuga inmediata. En un principio, el entorno comercial del afectado catalogaba sus actividades dentro del negocio de exportación e importación de cueros, sin registros públicos de intimidaciones previas.
Conflicto de investigaciones en el Ministerio Público
Poco después del atentado, el Ministerio del Interior señaló públicamente que el hecho guardaba relación estrecha con estructuras del narcotráfico internacional. La entonces titular de la Fiscalía General del Estado asignó la causa al equipo de la Unidad de Crimen Organizado. En el seguimiento inicial del caso Mauricio Schuartzman, dicha designación reveló que existían expedientes duplicados que indagaban al mismo grupo delictivo desde diferentes dependencias públicas.
Durante las deliberaciones internas, los agentes de Crimen Organizado constataron que el fallecido ya figuraba en la Operación Smart. Esa investigación estaba a cargo del Comando Tripartito de la Policía Nacional con asiento en Ciudad del Este, tras alertas de autoridades uruguayas. Dicho seguimiento identificaba al hombre asesinado como presunto integrante de una red dirigida presuntamente por Sebastián Marset y Miguel Ángel Insfrán.
La conexión del caso Mauricio Schuartzman con el operativo A Ultranza
La intervención de la Unidad de Narcotráfico frenó las primeras medidas operativas que pretendían ejecutar los fiscales de Crimen Organizado. El fiscal a cargo de Narcotráfico advirtió que la Secretaría Nacional Antidrogas desarrollaba de forma confidencial el operativo A Ultranza Py. Esta causa ya contaba con intervenciones telefónicas, interceptación de mensajería cifrada y seguimiento detallado de aeronaves y propiedades.
Para evitar que las capturas tempranas frustraran meses de inteligencia estratégica, las autoridades fiscales coordinaron una cumbre institucional de urgencia. En ese encuentro resolvieron que la unidad especializada antidrogas conservara la dirección de la pesquisa general sobre la estructura ilícita. Gracias a esta decisión, que se consolidó tras el caso Mauricio Schuartzman, la fase operativa principal de A Ultranza Py pudo ejecutarse de manera coordinada meses después.
La hipótesis sobre la orden dictada por Marset
De acuerdo con los análisis técnicos de las comunicaciones interceptadas a través del sistema Sky ECC, la orden del sicariato habría partido de Sebastián Marset. La teoría de los investigadores sostiene que el pedido se habría gestado desde los Emiratos Árabes Unidos tras un grave contratiempo. En ese territorio extranjero, el presunto líder criminal resultó arrestado debido al uso de documentación apócrifa paraguaya.
Las averiguaciones preliminares apuntan a que Schuartzman habría facilitado dicho pasaporte irregular a través de nexos ilícitos en el Departamento de Identificaciones. Al ser descubierto y retenido por las autoridades extranjeras, Marset habría responsabilizado directamente a su colaborador por la provisión del documento fallido. La represalia interna se ejecutó rápidamente en territorio asunceno para neutralizar al facilitador de la documentación.
Datos clave
- El crimen ocurrió el 12 de setiembre de 2021 frente a una vivienda en el barrio Jara de la capital paraguaya.
- Dos causas paralelas sobre la misma estructura delictiva chocaron en la Fiscalía tras la muerte del empresario.
- La operación A Ultranza Py se mantuvo bajo reserva y logró ejecutarse cinco meses después del homicidio.
- La principal hipótesis atribuye el atentado a una represalia por un pasaporte falso entregado a Sebastián Marset.






