La Casa de América Latina de París cumplió ochenta años de trayectoria institucional en medio de una profunda incertidumbre sobre su permanencia en su histórica sede. Durante el acto conmemorativo realizado este jueves, directivos y referentes culturales expresaron su compromiso de resistir ante la decisión del Banco de Francia de subastar el predio que alberga la entidad. La institución financiera estatal tasó las propiedades en unos 100 millones de euros, equivalentes a 112 millones de dólares, sin incluir condiciones contractuales que garanticen la continuidad del espacio cultural.
El complejo está integrado por dos distinguidos palacetes construidos durante el siglo XVIII, donde la institución opera de manera ininterrumpida desde 1965. Ante la inminente venta comercial, se articuló una amplia campaña ciudadana que reunió más de 26.000 firmas destinadas al mandatario francés Emmanuel Macron. El reclamo solicita una intervención oficial para preservar el centro que sirvió de puente intelectual, diplomático y artístico entre las naciones latinoamericanas y Europa a lo largo de varias décadas.
Un legado histórico amenazado por el mercado inmobiliario
El presidente del organismo y exdiplomático francés, Jean-Marc Laforêt, remarcó durante el aniversario que la comunidad asociada luchará con todas las herramientas disponibles para evitar la disolución del espacio. Laforêt consideró sumamente lamentable que la celebración de las ocho décadas de funcionamiento coincida con el riesgo concreto de desaparición del recinto. Diversos sectores de la sociedad civil coinciden en que perder esta infraestructura significaría un golpe severo a los vínculos culturales bilaterales.
La entidad nació formalmente en 1946 bajo el impulso del general Charles de Gaulle, con la misión de forjar lazos directos con el continente americano y equilibrar la influencia de las superpotencias tras la Segunda Guerra Mundial. A lo largo del tiempo, la Casa de América Latina requirió amparo estatal para sortear dificultades financieras. En 1981, el entonces presidente François Mitterrand intervino activamente en su rescate económico, labor que repitió años más tarde Jacques Chirac en 2003 para asegurar el funcionamiento operativo de los inmuebles.
Reclamo de personalidades y diplomáticos internacionales
El llamado a salvaguardar la Casa de América Latina sumó el respaldo expreso de reconocidas figuras públicas y antiguos mandatarios de renombre internacional. Entre los adherentes a la carta dirigida al Palacio del Elíseo se encuentran tres ex primeros ministros franceses, destacando Dominique de Villepin, además de legisladores y la expresidenta chilena Michelle Bachelet. La movilización reúne a creadores, investigadores y representantes de delegaciones diplomáticas con presencia en la capital francesa.
Por su parte, el expresidente François Hollande, quien en la década de 1980 integró las comisiones encargadas de sanear las cuentas de la institución, pidió al actual gobierno francés que medie en la transacción. El dirigente socialista propuso establecer una cláusula de permanencia obligatoria en el contrato de compraventa inmobiliaria. Hollande subrayó que el Banco de Francia debe comprender el valor simbólico e histórico de las instalaciones, aunque la presidencia gala y el ministerio de relaciones exteriores todavía no emitieron declaraciones públicas al respecto.
Plazos y perspectivas para el centro cultural
Pese a los cuestionamientos que surgieron en años recientes sobre aspectos administrativos y afinidades ideológicas, la MAL conserva un peso significativo como punto de encuentro comunitario. Los planes del Banco de Francia siguen en marcha y las versiones periodísticas señalan que el nuevo dueño de las fincas podría determinarse a fines de noviembre. Los partidarios del centro confían en que la presión diplomática logre frenar una expulsión definitiva.
Datos clave
- Patrimonio en riesgo: El Banco de Francia ofertó el complejo de dos palacetes por 100 millones de euros sin cláusula de permanencia para la entidad.
- Respaldo masivo: Más de 26.000 ciudadanos, junto a personalidades como Michelle Bachelet y Dominique de Villepin, piden la intervención de Emmanuel Macron.
- Ocho décadas de historia: Creada en 1946 por Charles de Gaulle, la institución funciona desde 1965 en su emblemática sede parisina.






