Las cárceles de Cuba enfrentan severos cuestionamientos luego del fallecimiento de Eduardo Romero Prieto, un recluso de 25 años que perdió la vida en el Hospital de Colón, en Matanzas. Sus familiares manifestaron que el deceso se produjo a raíz de un cuadro infeccioso agravado por la presunta falta de auxilio médico oportuno en la prisión de Canaleta. La denuncia fue difundida en redes sociales y confirmada por diversas plataformas informativas independientes.
Circunstancias del deceso de Eduardo Romero Prieto
Romero Prieto, oriundo de la localidad de Cárdenas y perteneciente a una familia conocida como Los Pepinos, llevaba aproximadamente un año y tres meses privado de su libertad. De acuerdo con el testimonio de sus allegados, el joven comenzó a manifestar dolores intensos y una hinchazón evidente en el penal sin ser derivado a tiempo. Sus parientes sostienen que una hernia no asistida se rompió y desembocó en una severa sepsis generalizada.
Ante la gravedad del cuadro clínico, el joven fue ingresado de urgencia en la Sala O del Hospital de Colón, un espacio hospitalario reservado para los reclusos. Los familiares denunciaron que a la madre del detenido se le negó el derecho a visitarlo durante sus últimos momentos. Asimismo, señalaron que el interno permanecía encarcelado sin condena ni delito comprobado, mientras la Policía y los tribunales locales se deslindaban mutuamente de responsabilidades sobre su causa.
La crisis sanitaria en las cárceles de Cuba
Las condiciones dentro de las cárceles de Cuba han sido advertidas de forma reiterada por organismos defensores de los derechos humanos. De acuerdo con un informe especial de la organización Cubalex, entre febrero de 2024 y junio de 2026 se registraron 115 muertes bajo custodia estatal en el sistema penal. Al menos 80 casos, que equivalen al 69,6 por ciento del total, estuvieron vinculados directamente a la negligencia o a la negación sistemática de asistencia médica.
El reporte institucional también reveló que 21 decesos se produjeron por desnutrición severa o inanición, mientras que otras 12 muertes correspondieron a complicaciones de tuberculosis avanzada. Hasta agosto de 2026, la entidad sumó 19 fallecimientos adicionales asociados a la falta de tratamiento médico. La mayoría de estos incidentes se concentraron en establecimientos penitenciarios como El Típico, situado en Las Tunas, además del Combinado del Este y el penal de Boniato.
Denuncias de impunidad e indefensión jurídica
En su análisis periódico, la organización no gubernamental contabilizó 280 eventos represivos en territorio cubano durante un solo mes, sumando cinco muertes bajo custodia en agosto. La entidad puntualizó que las muertes por desatención médica configuran una violación directa a la obligación del Estado de preservar la vida de los reclusos. La provincia de Matanzas acumuló cinco casos documentados a lo largo del periodo analizado en los distintos informes.
Organizaciones de la sociedad civil sostienen que las cifras sobre las cárceles de Cuba representan un subregistro considerable ante el hermetismo estatal y el temor a represalias. Las familias de los reclusos enfrentan graves obstáculos burocráticos para exigir indagatorias claras sobre los fallecimientos. Hasta el momento de la publicación, ninguna autoridad del Ministerio del Interior o de los servicios de salud cubanos ofreció una explicación oficial sobre las causas del fallecimiento.
Datos clave
- Fallecimiento bajo custodia: Eduardo Romero Prieto, de 25 años, murió en el Hospital de Colón tras complicaciones de salud iniciadas en la prisión de Canaleta.
- Denuncia de negligencia médica: Familiares aseguraron que una hernia sin atención oportuna derivó en una sepsis generalizada que provocó el deceso.
- Alarmante registro penitenciario: La ONG Cubalex documentó 115 muertes bajo custodia entre 2024 y 2026, de las cuales casi el 70 % se debió a falta de atención médica.
- Situación procesal indefinida: El joven permaneció quince meses detenido sin un proceso legal resuelto ni pruebas concluyentes sobre el delito investigado.






