Los boxeadores cubanos que alcanzaron la gloria internacional enfrentan hoy un escenario de precariedad material y desamparo institucional al concluir sus trayectorias sobre el cuadrilátero. Esta realidad volvió a generar conmoción internacional tras la difusión de registros audiovisuales que evidencian la vulnerabilidad en la que sobreviven antiguas figuras del pugilismo caribeño.
Una de las escenas más comentadas expuso al tricampeón olímpico Félix Savón buscando restos de comida en un contenedor público. La grabación se viralizó rápidamente en plataformas digitales y expuso la crudeza cotidiana de quienes dedicaron sus mejores años a representar a su nación sin obtener un respaldo estatal sostenible para su vejez.
La vulnerabilidad de boxeadores cubanos en el retiro
El caso de Leonardo Winter Echeverría aportó nuevos testimonios sobre las dificultades que atraviesan los atletas tras colgar los guantes. El expugilista reside en la localidad de Banes, dentro de la provincia de Holguín, donde lidia con una severa artrosis de rodilla que limita seriamente sus posibilidades de desplazamiento.
A través de una grabación compartida por la organización Cuba Independiente y Democrática, Winter relató que combatió en 207 ocasiones a lo largo de su carrera deportiva. Según sus declaraciones, logró imponerse en alrededor de 150 pleitos e incluso compitió fuera de fronteras en certámenes desarrollados en Guyana y Venezuela.
A pesar de esa foja de servicios durante la década de 1980, el expeleador señaló que no cuenta con asistencia médica ni soporte económico por parte de las autoridades deportivas. En el video se le observa desplazándose con un bastón mientras viste prendas gastadas sobre un camino rural.
Múltiples testimonios que confirman la falta de cobertura
Las denuncias de desatención hacia boxeadores cubanos no constituyen episodios aislados dentro de la isla caribeña. En la provincia de Santiago de Cuba, Gaspar Casamayor Álvarez debió comercializar sus pertenencias individuales y solicitar donaciones para subsistir, a pesar de poseer una distinción oficial de gloria deportiva.
Por su parte, el bicampeón olímpico Ariel Hernández reconoció que los incentivos económicos percibidos durante su etapa activa resultaron insuficientes para costear su vida cotidiana. Debido a esa estrechez, el púgil debió emplearse en labores de vigilancia privada una vez consumado su alejamiento del deporte de alto rendimiento.
Un panorama similar atraviesa Bernardo Comas en Camagüey, donde vive diagnosticado con demencia senil y depende de una asignación mensual de 8.000 pesos locales. Asimismo, Félix Lemus subsiste mediante el cultivo de la tierra con un ingreso cercano a los 3.000 pesos al mes, mientras que el exbeisbolista Omar Ajete llegó a interrumpir un programa televisivo para criticar la atención brindada a los veteranos.
Reacciones y posturas institucionales frente a la crisis
Frente al impacto generado por las imágenes de Savón, el comediante Limay Blanco acudió al domicilio del expugilista para entregarle víveres, dinero en efectivo y literatura religiosa aportada por su comunidad. Esa intervención confirmó la veracidad del material que circuló previamente en redes.
Desde el ámbito de los atletas emigrados, el Gran Maestro de ajedrez Lázaro Bruzón sostuvo que el modelo deportivo estatal instrumentaliza a las personas durante sus etapas de esplendor y prescinde de ellas cuando cesan los triunfos. El ajedrecista acusó a la estructura gubernamental de desechar a sus representantes una vez concluido su ciclo útil en competencias.
Por su parte, el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación ha rechazado en diversas declaraciones que exista una desprotección sistemática de sus figuras históricas. Sin embargo, los organismos rectores de la isla no han difundido antecedentes documentales de apoyo concreto ni emitieron respuestas formales respecto a los reclamos puntuales expuestos por los exatletas.
Datos clave
- Registros audiovisuales mostraron al laureado expúgil Félix Savón recolectando alimentos de un depósito público.
- El expugilista Leonardo Winter, con 207 combates en su haber, denunció que padece artrosis en Holguín sin ayuda estatal.
- Diversos atletas consagrados reportan pensiones reducidas, necesidad de vender pertenencias o recurrir a trabajos informales para sobrevivir.
- Las autoridades deportivas descartan la existencia de abandono generalizado, aunque no presentaron comprobantes de asistencia a los afectados.






