Un bebé ingirió un clavo en la ciudad de Hernandarias y debió ser intervenido de urgencia mediante un procedimiento endoscópico para salvar su vida. El paciente, de apenas diez meses de vida, ingresó en primer término a un centro asistencial local debido a un cuadro persistente de tos seca e intranquilidad. Tras los exámenes radiológicos de rigor, los médicos detectaron la pieza metálica en su estómago y coordinaron su traslado inmediato a la Fundación Tesãi, donde los especialistas consiguieron extraer el elemento sin provocar desgarros ni heridas internas.
Diagnóstico inicial y derivación médica urgente
La voz de alarma se encendió cuando los familiares del menor notaron alteraciones respiratorias leves y un marcado malestar que motivó la consulta hospitalaria en Hernandarias. Durante la evaluación clínica preventiva, el equipo médico de guardia resolvió practicar una placa de tórax y abdomen para descartar obstrucciones en las vías aéreas.
El estudio por imágenes confirmó con nitidez la presencia de un elemento punzante alojado en la cavidad gástrica. Frente al riesgo inminente de perforación estomacal o daño en el tracto digestivo, las autoridades sanitarias locales gestionaron la derivación hacia el centro asistencial de referencia de la Fundación Tesãi, en el departamento de Alto Paraná, equipado con instrumental tecnológico para intervenciones pediátricas complejas.
Intervención para el caso del bebé ingirió un clavo
Al arribar a la institución de mayor complejidad, el equipo de gastroenterología y cirugía pediátrica preparó de inmediato el quirófano para concretar la extracción. La decisión técnica apuntó a una endoscopia digestiva alta terapéutica, técnica mínimamente invasiva que evita cirugías abiertas de gran porte.
El procedimiento se completó de manera exitosa y sin contratiempos clínicos. Los profesionales lograron retirar la pieza metálica sin comprometer las paredes del esófago ni del estómago del lactante. Tras la culminación de la maniobra, el niño quedó internado bajo estricta observación médica para vigilar su tolerancia alimentaria y asegurar una recuperación favorable.
Riesgos de ingesta de cuerpos extraños en la primera infancia
El incidente registrado en Hernandarias ilustra el peligro latente al que se exponen los lactantes en la etapa de exploración y gateo. En esta fase del desarrollo psicomotriz, los menores suelen llevarse objetos pequeños a la boca de forma instintiva, lo que incrementa las probabilidades de atragantamiento o deglución accidental de piezas de ferretería, monedas o pilas.
Especialistas en pediatría recuerdan que cuando un bebé ingirió un clavo u otro objeto cortante o punzante, la consulta debe ser instantánea. Cualquier demora puede derivar en laceraciones, hemorragias digestivas o peritonitis si el elemento avanza hacia el intestino delgado.
Datos clave
- Paciente afectado: un lactante de 10 meses de edad oriundo de la comunidad de Hernandarias.
- Signos de alerta: presentó inicialmente tos seca recurrente, malestar general e inquietud.
- Hallazgo radiológico: la placa demostró la presencia de una pieza metálica en la zona gástrica.
- Extracción exitosa: el procedimiento endoscópico se realizó en la Fundación Tesãi sin provocar heridas.
- Estado actual: el menor permanece bajo control clínico para monitorear su evolución favorable.






