Las autoridades cubanas descartaron la presencia de fuego en la Base de Supertanqueros de Matanzas luego de que densas columnas de humo alertaran a la población local. La Unión Cuba-Petróleo y el Ministerio de Energía y Minas emitieron una aclaración oficial para frenar la inquietud ciudadana generada por versiones iniciales de la prensa estatal. El incidente se produjo mientras cuadrillas técnicas realizaban faenas de reparación en la terminal marítima.
Disputa sobre la naturaleza del suceso
El reporte gubernamental puntualizó que el depósito donde se trabajaba no guardaba crudo y permanecía vacío al momento de la intervención. Según el comunicado institucional, el desprendimiento de humo obedeció a la combustión de restos de azufre depositados en la estructura metálica. Los operarios utilizaban equipos de oxicorte para desarmar partes del techo, lo que activó el material inflamable sin desatar llamas abiertas.
Esta postura oficial contradijo la cobertura preliminar del periódico local Girón, medio que había reportado la intervención activa del cuerpo de bomberos y dependencias del Ministerio del Interior para controlar un incendio. La rápida rectificación gubernamental provocó debate público y reclamos por parte del personal de prensa del medio provincial, quienes señalaron los riesgos térmicos del dióxido de azufre durante actividades metalúrgicas en caliente.
La situación operativa en la Base de Supertanqueros
Las tareas industriales en la instalación estratégica continuaron sin interrupciones mayores durante el fin de semana, según ratificaron voceros de la entidad petrolera estatal. La planta resulta indispensable para el abastecimiento de los centros termoeléctricos del país caribeño, que atraviesa severas tensiones energéticas. Por esa razón, cualquier contingencia en sus depósitos activa protocolos de vigilancia extrema y genera alarma generalizada en la comunidad circundante.
El crudo de origen cubano posee altas concentraciones de azufre elemental que suelen adherirse progresivamente a las superficies de los contenedores. Las autoridades explicaron que habitualmente riegan agua de forma preventiva antes de cortar las planchas de acero, a fin de disipar el calor y neutralizar el compuesto químico. No obstante, en esta oportunidad el polvo remanente humeó de manera visible antes de ser sofocado con mangueras.
El recuerdo de la tragedia industrial de 2022
La sensibilidad social ante estos hechos responde a los antecedentes trágicos vividos en ese mismo complejo en agosto de 2022. En aquella oportunidad, una descarga eléctrica impactó sobre uno de los depósitos principales y desató un fuego colosal que destruyó cuatro estructuras de almacenamiento. Aquel desastre provocó diecisiete fallecidos, casi ciento cincuenta heridos y la evacuación forzada de comunidades enteras.
Actualmente, la terminal ejecuta un programa de reedificación con apoyo tecnológico internacional para levantar nuevos contenedores de cincuenta mil metros cúbicos. Para la opinión pública internacional y los observadores en Paraguay, el estado de la infraestructura petrolera cubana refleja los constantes desafíos que enfrenta la isla para sostener sus servicios básicos. Los especialistas continúan alertando sobre la necesidad de contar con sistemas de extinción automática y estrictos manuales de seguridad química.
Datos clave
- Aclaración oficial: El gobierno cubano negó la existencia de llamas y afirmó que el humo provino de azufre residual durante tareas de corte en un tanque sin combustible.
- Polémica informativa: Medios estatales locales habían reportado inicialmente la actuación de bomberos frente a un incendio, versión que luego fue desautorizada.
- Memoria reciente: La terminal industrial busca recuperar su capacidad operativa tras el trágico siniestro de 2022 que dejó diecisiete víctimas fatales.
- Continuidad laboral: La empresa estatal de hidrocarburos aseguró que las obras de mantenimiento prosiguen con normalidad en la zona portuaria.






