La bajante del río Paraguay continúa extendiéndose de forma sostenida a lo largo de los principales puntos de control fluvial de todo el país. Los reportes técnicos confirman descensos simultáneos desde el extremo norte chaqueño hasta los puertos ubicados en el departamento de Ñeembucú. Este comportamiento hidrológico responde a la prolongada ausencia de precipitaciones voluminosas sobre la cuenca alta y media.
Retroceso generalizado desde el Chaco hasta el sur
Los registros actualizados por la Dirección de Meteorología e Hidrología señalan una merma generalizada en las estaciones hidrométricas oficiales. Localidades ribereñas como Bahía Negra, Fuerte Olimpo, Vallemí, Concepción, Puerto Antequera, Puerto Rosario, Villeta, Asunción, Itá Enramada, Alberdi, Humaitá y Pilar mostraron reducciones diarias de entre uno y tres centímetros.
En la zona norte, las mediciones en Bahía Negra marcaron 3,29 metros tras una merma diaria de dos centímetros. Idéntico comportamiento diario se constató en Fuerte Olimpo, que quedó en 3,47 metros, y en Vallemí, cuyo hidrómetro bajó hasta los 2,52 metros. Por su parte, Concepción descendió a 1,79 metros, consolidando una pérdida gradual frente a los dos metros que mantenía a fines de agosto.
En el tramo sur del cauce, la ciudad de Humaitá registró una marca de 2,30 metros con una caída de dos centímetros. Alberdi midió 2,14 metros y la capital de Ñeembucú, Pilar, descendió a 2,53 metros. Esta última localidad acumula casi un metro de retroceso en comparación con los valores registrados a mediados del mes anterior.
Caída acelerada en la capital y puntos intermedios
El hidrómetro instalado en el puerto de Asunción, parámetro central para la navegación comercial, evidenció una cota de 0,59 metros al cierre de la semana tras descender dos centímetros en una jornada. Esta cifra confirma una pérdida acumulada superior a los setenta centímetros en menos de un mes, teniendo en cuenta que a finales de agosto el río se situaba en 0,90 metros y días antes superaba los 1,35 metros.
En las inmediaciones de la capital, el puerto de Villeta marcó 0,97 metros con una reducción de tres centímetros. La estación de Itá Enramada computó una disminución similar para situarse en 1,07 metros. Ambos puertos concentran gran parte de las operaciones industriales y de amarre del transporte de ultramar.
Las estaciones intermedias de San Pedro también reflejan el impacto de las escasas lluvias. Puerto Rosario descendió a 1,29 metros y Puerto Antequera se posicionó en 1,32 metros, ambos con bajas de un centímetro. Aunque las variaciones diarias parecen mínimas, la acumulación constante profundiza el problema de calado.
Impacto de la bajante del río Paraguay en la logística y el agua
La pronunciada bajante del río Paraguay genera preocupación directa en el sector logístico y de comercio exterior. Al ser la principal vía de salida para la producción agrícola y de ingreso de combustibles e insumos, el menor calado obliga a los convoyes a navegar con menor carga, lo que encarece los fletes.
El sector de saneamiento también mantiene una estricta vigilancia sobre los puntos de succión. La Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay advirtió que la merma dificulta de forma progresiva la captación de agua cruda para las plantas del área metropolitana, si bien hasta ahora no se registraron cortes en el suministro a los usuarios.
La recuperación de los caudales dependerá de la llegada de precipitaciones significativas en las cabeceras fluviales. Los pronósticos meteorológicos señalan probabilidades de lluvias más intensas para el cierre de septiembre, factor imprescindible para estabilizar las aguas frente a la bajante del río Paraguay.
Datos clave
- Descenso generalizado: Doce puertos del río Paraguay registraron bajas simultáneas de hasta tres centímetros diarios en todo el país.
- Pérdida en Asunción: El nivel en la capital paraguaya descendió a 0,59 metros, acumulando más de setenta centímetros de caída en cuatro semanas.
- Alerta logística y sanitaria: El bajo nivel genera complicaciones a la navegación comercial y dificulta el bombeo de agua cruda por parte de Essap.






