El aumento de alquileres en Costa Rica alcanzó una variación interanual del 3,27% al cierre de septiembre de 2026, una cifra que superó por casi diez veces a la inflación general registrada en ese mismo período. Los datos fueron calculados a partir de los registros del Instituto Nacional de Estadística y Censos y de estimaciones elaboradas por entidades técnicas especializadas del sector inmobiliario en San José.
El impacto del aumento de alquileres en el mercado costarricense
De acuerdo con un análisis del Centro de Estudios del Negocio Financiero e Inmobiliario (Cenfi), se proyecta un incremento del 3,54% en los valores ofrecidos hacia finales de 2026. Esta estimación describe principalmente el comportamiento del mercado habitacional para nuevos inquilinos o para acuerdos que requieren renovación formal tras vencer su plazo inicial.
Durante los doce meses previos a septiembre, el rubro del arrendamiento figuró entre los cinco componentes con mayor incidencia en el alza de precios del país centroamericano. En ese lapso, la inflación interanual medida por el índice oficial apenas llegó al 0,34%, mientras que el Índice de Precios al Consumidor acumuló una baja del 0,39% entre enero y septiembre.
La diferencia entre el costo de la vivienda y el promedio inflacionario refleja que este sector responde a dinámicas particulares de demanda. Para un hogar que pagaba unos 300.000 colones mensuales, equivalente a cerca de 660 dólares, un inmueble de características similares pasará a costar unos 310.620 colones, lo que representa un desembolso adicional acumulado de 127.440 colones al año.
Marco legal y alcance de los reajustes contractuales
El economista Melizandro Quirós, director ejecutivo del Cenfi, puntualizó a medios locales que la proyección económica no equivale a una autorización automática para modificar contratos en curso. Las modificaciones anuales de las locaciones vigentes están sujetas a los parámetros definidos en la Ley General de Arrendamientos Urbanos y Suburbanos de Costa Rica.
Dicha legislación establece que las variaciones en los contratos residenciales pactados en moneda nacional deben regirse por el índice inflacionario oficial cuando corresponda. Por este motivo, el aumento de alquileres proyectado por el sector privado se aplica en la práctica cuando las partes deben fijar nuevos montos contractuales o recibir a un nuevo ocupante.
Asimismo, los valores reales de cada propiedad quedan determinados por variables específicas como la localización geográfica, la superficie útil y la disponibilidad de unidades. En zonas con escasa oferta habitacional, los precios exigidos por los propietarios pueden superar los promedios calculados para el conjunto del territorio costarricense.
Dificultades para acceder a la vivienda propia
El arrendamiento habitacional abarca actualmente a más de 361.000 viviendas en Costa Rica, lo que representa a cerca de 1,5 millones de personas. Entre 2020 y 2024, la cantidad de hogares bajo esta modalidad creció un 19%, según reveló un informe del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos junto a la Universidad de Costa Rica.
El mismo estudio detalló que el 44,7% de estas residencias está encabezado por mujeres jóvenes de entre 15 y 39 años. Entretanto, las personas de entre 40 y 59 años representan el 40,9% de los jefes de hogar en inmuebles arrendados, mientras que los mayores de 60 años conforman el 14,4% restante del padrón analizado.
Comprar una casa continúa siendo una meta compleja para la mayoría de los trabajadores debido a las exigencias bancarias iniciales. Una propiedad tasada en unos 76,5 millones de colones exige pagos iniciales de entre 3,8 y 15,3 millones de colones, sin computar gastos de escrituración y comisiones. Ante esta barrera financiera, el constante aumento de alquileres absorbe una porción crítica del presupuesto familiar disponible.
Datos clave
- Diferencia con la inflación: el costo de los alquileres aumentó un 3,27% interanual frente a un índice inflacionario general de apenas 0,34%.
- Alcance del reajuste: la estimación del 3,54% proyectada por Cenfi corresponde a contratos nuevos o renovaciones, no a subas automáticas de acuerdos vigentes.
- Magnitud del mercado: más de 361.000 viviendas albergan en alquiler a cerca de 1,5 millones de ciudadanos en Costa Rica.
- Barreras para comprar: las familias requieren ahorrar durante meses para reunir primas iniciales que van de 3,8 a 15,3 millones de colones.






