Los ataques aéreos pakistaníes registrados en diversas provincias afganas dejaron al menos cuatro civiles muertos y cuantiosos daños materiales, según denunciaron este jueves las autoridades del régimen talibán en Kabul. La ofensiva militar se ejecutó como una presunta represalia de Islamabad frente al accionar de grupos insurgentes, lo que elevó al máximo la tensión bilateral en la región de Asia Central.
El portavoz de la administración afgana, Zabiullah Mujahid, calificó la incursión aérea como una acción armada criminal contra la soberanía nacional. El funcionario aseguró que las bombas impactaron en sectores de Kandahar, Paktia y Jost, advirtiendo que las autoridades preparan una contestación proporcional ante lo ocurrido.
El impacto de los ataques aéreos pakistaníes en la frontera
De acuerdo con los reportes oficiales de Kabul, una de las zonas alcanzadas por los bombardeos fue la provincia sureña de Kandahar. Esta región reviste una enorme importancia institucional y política para el régimen afgano, debido a que allí se encuentra establecida la residencia del líder supremo del movimiento, Haibatulá Ajundzadá.
Pobladores de Kandahar señalaron a agencias internacionales que aeronaves militares sobrevolaron el centro urbano antes de escucharse fuertes detonaciones e iniciarse incendios. Por su parte, en el distrito de Gurbuz, situado dentro de la provincia de Jost, varias viviendas familiares terminaron severamente dañadas por los proyectiles arrojados durante la madrugada.
Residentes del lugar afirmaron que no existen campamentos de combate en los vecindarios afectados. Testigos presenciales detallaron que las familias debieron escapar descalzas en medio de la noche ante el colapso de los techos y muros de sus casas, negando la presencia de combatientes armados entre las víctimas civiles.
La postura de Islamabad y el cruce de acusaciones
Desde el gobierno de Islamabad, el ministro de Información de Pakistán, Attaullah Tarar, confirmó la ejecución de incursiones aéreas de precisión y operaciones con drones contra diez objetivos específicos. La autoridad pakistaní defendió la legalidad del procedimiento argumentando que se trataba de puntos neurálgicos destinados a planificar ataques transfronterizos.
Según la administración pakistaní, estas instalaciones servían presuntamente para el resguardo y lanzamiento de aparatos aéreos no tripulados empleados previamente contra su propio territorio. Los portavoces afganos desmintieron categóricamente dicha versión y rechazaron haber enviado drones armados a través del límite internacional.
La escalada armada surge pocos días después de que un atentado contra una sede policial en territorio pakistaní provocara la muerte de 31 uniformados. Las autoridades de Pakistán sostienen de manera reiterada que Kabul brinda protección a combatientes rebeldes, mientras que el liderazgo talibán responde acusando a Islamabad de cobijar a facciones enemigas.
Un escenario de confrontación persistente
El deterioro en los vínculos limítrofes entre Afganistán y Pakistán tuvo un antecedente de extrema gravedad en febrero pasado, cuando un conflicto armado abierto provocó cientos de víctimas fatales, según datos de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán. Aunque en marzo se pactó un cese del fuego preliminar, la diplomacia internacional no logró consolidar un tratado de paz duradero.
Esta inestabilidad constante en Asia Central repercute de forma directa en el tablero geopolítico mundial y en la economía internacional, generando incertidumbre en el comercio exterior y en las rutas energéticas que conectan a los países de la zona. Para observadores en Paraguay y el resto del continente, la tensión en fronteras estratégicas evidencia la fragilidad de los acuerdos en zonas marcadas por el extremismo.
Los continuos ataques aéreos pakistaníes amenazan con desatar un enfrentamiento militar de mayor escala si las partes no canalizan sus desacuerdos a través de mesas de diálogo neutrales. Por el momento, las fuerzas afganas permanecen en estado de máxima alerta ante posibles nuevas incursiones en sus líneas defensivas.
Datos clave
- Víctimas fatales: Las autoridades talibanes denunciaron que cuatro civiles perdieron la vida tras la ofensiva aérea.
- Zonas bombardeadas: Los proyectiles impactaron en áreas de las provincias de Kandahar, Jost y Paktia.
- Objetivos militares: Pakistán justificó los bombardeos sobre diez puntos afirmando que albergaban drones utilizados para agresiones armadas.
- Antecedentes: Ambos países mantienen fuertes disputas limítrofes tras los combates de febrero y un reciente ataque a una sede policial.






