El violento ataque en Yaguarón registrado en la compañía Itá Potrero derivó en la imputación formal de un menor de 16 años por presunto homicidio doloso en grado de tentativa. El representante del Ministerio Público de la Unidad Penal Número 2 de dicha localidad, José Silguero Denis, formuló la acusación luego de que el adolescente fuera aprehendido en el lugar del hecho. La víctima, su propio padre, sufrió heridas graves en la cabeza y extremidades tras ser agredida dentro de su dormitorio.
De acuerdo con la información preliminar obtenida por las autoridades, el procesado se habría escapado ese mismo lunes de un correccional para menores infractores. Cerca de las 22:45, el joven se presentó en la vivienda de su progenitor. Familiares mencionaron que el trasfondo de la agresión respondería al resentimiento del muchacho, quien supuestamente no perdonaba a su padre haber gestionado su reclusión en un centro especializado.
La intervención que frenó el ataque en Yaguarón
El requerimiento fiscal señala que el menor portaba un arma blanca tipo machete, de unos 55 centímetros de longitud. Con este objeto cortante, el sindicado habría infligido severas lesiones en el cráneo de su progenitor, además de provocarle cortes en el brazo izquierdo y en los dedos. La agresión provocó que el hombre cayera desvanecido en el suelo de su habitación, ensangrentado pero aún consciente ante la violencia desplegada.
El desenlace fatal se evitó gracias a la oportuna y arriesgada intervención de una mujer presente en la vivienda, quien intercedió físicamente para apartar al atacante. Minutos después del incidente, los integrantes del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Yaguarón llegaron hasta el domicilio para brindar los primeros auxilios. La víctima fue llevada inicialmente al Hospital Básico local y luego remitida de urgencia al Hospital Nacional de Itauguá debido a la complejidad de sus heridas.
Procedimiento policial e incautación de evidencias
Los efectivos policiales acudieron a la vivienda alertados por los vecinos y procedieron a la aprehensión del supuesto autor cerca de las 23:30. En el procedimiento se logró incautar el arma blanca utilizada en el hecho. Posteriormente, el adolescente fue trasladado a la Comisaría 15 de Yaguarón, donde quedó a total disposición de las autoridades judiciales competentes.
El fiscal José Silguero Denis formalizó la solicitud de prisión preventiva ante la jueza penal de la adolescencia, Ramona Melgarejo. Debido a que el marco procesal de menores de edad contempla garantías específicas, se requirió que la reclusión provisoria se cumpla en una institución correccional diferenciada y separada de personas adultas, con el objetivo de resguardar el debido proceso penal juvenil.
Motivos para la solicitud de prisión preventiva
Entre los argumentos presentados por la representación del Ministerio Público se destaca el alto nivel de peligrosidad del presunto agresor, así como la gravedad de las lesiones causadas en zonas vitales. Asimismo, la Fiscalía fundamentó el peligro inminente de fuga, considerando que el sospechoso ya se había fugado previamente de un establecimiento correccional antes de cometer el presunto hecho punible.
Por último, la Fiscalía advirtió sobre un latente riesgo de obstrucción al proceso penal. Una testigo presencial declaró haber escuchado al menor lanzar amenazas de muerte contra su progenitor en caso de recuperar su libertad. Las autoridades esperan la determinación del juzgado interviniente para asegurar la custodia del adolescente en el ámbito penal juvenil.
Datos clave
- El procesado: Un adolescente de 16 años fue imputado por presunto homicidio doloso en grado de tentativa tras escapar de un correccional.
- La víctima: Su padre biológico sufrió graves cortes en la cabeza, brazo y manos con un machete de 55 centímetros, siendo derivado al Hospital Nacional de Itauguá.
- La intervención: Una mujer logró separar al agresor y evitó que el hecho tuviera consecuencias mortales en la vivienda familiar.
- La medida solicitada: La Fiscalía requirió prisión preventiva en un centro especial para menores ante el evidente peligro de fuga y amenazas previas.






