El ataque en el estrecho de Ormuz registrado este jueves contra una embarcación cisterna reavivó la máxima alarma sobre el comercio internacional de hidrocarburos. La tripulación tuvo que ser evacuada de urgencia tras desatarse un foco de fuego a bordo provocado por el impacto de un proyectil de origen desconocido, según confirmaron fuentes oficiales de seguridad marítima.
De acuerdo con los datos transmitidos por el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO), todos los marineros fueron rescatados y permanecen a salvo. Hasta el momento no trascendió la bandera del transporte atacado, su destino final ni el cargamento específico que trasladaba, que podría tratarse de petróleo crudo o gas natural licuado (GNL).
Escalada bélica y control del tránsito marítimo
Este nuevo incidente se suma a una seguidilla de agresiones en la misma zona. Días atrás, un tripulante de nacionalidad india perdió la vida tras otro disparo de origen no determinado contra un mercante de bandera de Antigua y Barbuda, hecho verificado por la representación diplomática de la India en Mascate, capital de Omán.
Las autoridades de Teherán sostienen que ejercen soberanía estricta sobre esta vía fluvial, exigiendo permisos anticipados y la adhesión obligatoria a corredores navales específicos trazados por su régimen. El general de brigada Hosein Mohebi, vocero de la Guardia Revolucionaria, declaró a la televisión estatal que sus tropas bloquean el paso a embarcaciones menores sin encontrar respuesta armada directa de las fuerzas norteamericanas.
Por su parte, el mandatario estadounidense Donald Trump declaró recientemente que las tropas navales de su nación continúan con las tareas de patrullaje y vigilancia activa sobre el canal marítimo, remarcando los gigantescos volúmenes energéticos que transitan diariamente por allí.
Impacto económico global y crisis alimentaria
El persistente ataque en el estrecho de Ormuz impacta de lleno en el comercio mundial y afecta de manera indirecta a países importadores de combustibles como Paraguay, que dependen de la estabilidad en las cotizaciones internacionales del petróleo. Aunque las rutas de navegación siguen amenazadas, los registros de la consultora naval Kpler detallan que durante los últimos siete días circularon cerca de 13,2 millones de barriles diarios de crudo, equivalentes al 77% de la capacidad habitual previa al inicio de las hostilidades.
El bloqueo de facto impuesto por Irán comenzó a finales de febrero, frente a lo cual Washington reaccionó implementando un cerco naval sobre embarcaciones del régimen persa y desplegando el operativo 'Paria Económico'. La tensión pone además en peligro otros cargamentos vitales para la economía agropecuaria internacional.
Ante este panorama crítico, el director ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), Jorge Moreira da Silva, advirtió frente al Parlamento Europeo sobre el riesgo inminente de una catástrofe de seguridad alimentaria si se interrumpe la salida de fertilizantes provenientes del Golfo.
La entidad internacional diseñó un plan especial para escoltar de forma prioritaria cargamentos de abonos agrícolas mediante rutas georreferenciadas y fiscalizaciones portuarias. No obstante, el representante de las Naciones Unidas puntualizó que el mecanismo técnico requiere de forma obligatoria el consenso formal de los dos bandos enfrentados para poder aplicarse de manera efectiva.
Datos clave
- Impacto naval: Un proyectil no identificado alcanzó a un buque cisterna y provocó llamas, obligando a evacuar a toda la tripulación.
- Antecedente reciente: La semana anterior un marino de la India falleció tras un ataque similar a un buque de Antigua y Barbuda.
- Disputa territorial: Irán impone restricciones en la vía fluvial mientras Estados Unidos mantiene presencia militar en la zona.
- Riesgo alimentario: La ONU alertó sobre una posible crisis de abastecimiento global si se bloquea la exportación de fertilizantes.






