Los apagones en Cuba alcanzaron niveles críticos tras la desconexión imprevista de la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, ubicada en la provincia de Matanzas. La salida del mayor bloque unitario de generación ocurrió este martes 27 de octubre debido a un problema técnico en el área del condensador. La Unión Eléctrica comunicó que la interrupción elevó el déficit energético proyectado a casi el setenta por ciento del consumo en las horas pico.
El corte abrupto de la unidad generadora se registró exactamente a las 11:44 de la mañana. Según el reporte oficial emitido por la entidad estatal, la falla fue provocada por una pérdida de vacío en el condensador del sistema térmico. Este desperfecto mecánico aumenta la contrapresión sobre la turbina de vapor, disminuye sensiblemente el rendimiento del equipo y fuerza la activación de las protecciones automáticas para prevenir averías estructurales mayores.
Impacto directo en los apagones en Cuba
La desconexión de este bloque clave agudizó de inmediato el déficit de energía en toda la isla caribeña. Antes del incidente matancero, el sistema electroenergético ya operaba con un faltante de 1.340 megavatios durante las primeras horas de la jornada. Con la pérdida total de la planta, las autoridades energéticas recortaron la disponibilidad para el horario de máxima demanda a solo 940 megavatios, frente a un consumo estimado de 2.900 megavatios.
Esta brecha operativa provocó un déficit previsto de 1.960 megavatios y un cálculo de afectación directa a usuarios de 1.990 megavatios. La cifra representa aproximadamente el 69 por ciento de toda la demanda nacional proyectada para la noche. La termoeléctrica Antonio Guiteras posee una capacidad instalada nominal de 316 megavatios, por lo que su salida total golpea de manera contundente a las redes de distribución.
Los cortes prolongados no son una novedad reciente para la población de la isla, que venía sufriendo interrupciones de 24 horas continuas durante el día previo. De hecho, el lunes anterior la afectación real trepó hasta los 1.983 megavatios a las 7:10 de la tarde, abarcando incluso los horarios de la madrugada. El deterioro continuo de las plantas térmicas mantiene un escenario de apagones en Cuba que complica el funcionamiento de servicios básicos, centros hospitalarios y actividades comerciales.
Reiteradas averías durante las últimas semanas
La planta de Matanzas acumula un prolongado historial de fallas durante el mes de octubre, evidenciando el desgaste de sus componentes. A diferencia del incidente de este martes vinculado al condensador, el pasado 22 de octubre la instalación debió frenar sus operaciones a causa de intensas vibraciones detectadas en la turbina. Esa misma dificultad con vibraciones anómalas forzó otra desconexión el 24 de octubre, apenas horas después de haber sincronizado con la red nacional.
Asimismo, los problemas en las tuberías de presión provocaron paradas recurrentes en fechas anteriores. El 9 de octubre, el personal técnico debió retirar la unidad de servicio tras identificar una fuga en la línea de atemperamiento de vapor. Apenas cinco días después, una rotura similar en el economizador de la caldera causó daños adicionales en el recalentador de baja temperatura, retrasando los intentos de sincronización.
Los registros de la Unión Eléctrica revelan que la termoeléctrica Antonio Guiteras acumulaba al menos 17 salidas no programadas hasta mediados de año. Entre los meses de enero y mayo, la estructura sumó más de 290 horas consecutivas fuera de servicio únicamente por desperfectos en su caldera. Dado que la infraestructura funciona mediante una sola caldera y una única turbina, cualquier inconveniente técnico anula de inmediato toda su potencia disponible.
Situación general del parque térmico insular
El problema en Matanzas se suma al colapso de otras centrales generadoras distribuidas en el territorio cubano. Cuatro bloques adicionales permanecían totalmente inoperativos este martes debido a roturas mecánicas severas. Entre ellos figuran la unidad cinco de Mariel, la unidad uno de Santa Cruz del Norte, el bloque dos de Felton y la máquina tres de la termoeléctrica Renté, sumando cientos de megavatios perdidos.
Las limitaciones asociadas a averías en el sistema térmico alcanzaron los 482 megavatios, a lo que se agregan múltiples unidades en mantenimiento programado. Para mitigar parcialmente el apagón generalizado durante la noche, las autoridades esperaban incorporar 70 megavatios desde la unidad seis de Energás Jaruco y sumar otros 20 megavatios mediante la reactivación de la unidad seis de Renté. No obstante, las estimaciones oficiales reconocieron que estas incorporaciones apenas reducen de forma marginal la magnitud de la crisis.
La fragilidad del tendido eléctrico cubano genera preocupación internacional y regional debido al impacto socioeconómico que causa la parálisis productiva. La carencia de repuestos, las dificultades para sostener el mantenimiento preventivo y el desabastecimiento de combustible mantienen en vilo el suministro básico diario en los hogares de la isla.
Datos clave
- Causa de la salida: la termoeléctrica Antonio Guiteras salió de servicio a las 11:44 por pérdida de vacío en su condensador.
- Déficit proyectado: la afectación eléctrica estimada para la hora pico alcanzó 1.990 megavatios, equivalente al 69 % de la demanda nacional.
- Capacidad comprometida: la central dispone de una capacidad nominal de 316 megavatios mediante un único bloque generador.
- Otras plantas afectadas: cuatro unidades térmicas adicionales en Mariel, Santa Cruz, Felton y Renté continúan paralizadas por averías.






