Las recientes amenazas a la Corte encendieron las alarmas de seguridad en el Palacio de Justicia de Asunción luego de la recepción de correos intimidatorios. Ante esta situación, la máxima instancia judicial presentó una denuncia penal ante el Ministerio Público y reforzó de inmediato los accesos y controles preventivos. El suceso coincidió con una advertencia similar que obligó a suspender las actividades en la Universidad Nacional de Asunción.
Medidas de resguardo en el Palacio de Justicia
El correo con contenido amenazante llegó a la Secretaría General del Poder Judicial durante la jornada. A partir de esa comunicación, los encargados de la seguridad institucional procedieron a intensificar la vigilancia para resguardar a magistrados, auxiliares de justicia y visitantes.
Las dependencias del Palacio de Justicia reciben a diario a cientos de abogados, procesados y trabajadores estatales que tramitan causas judiciales. Por este motivo, las autoridades dispusieron verificaciones más rigurosas en los accesos peatonales y vehiculares de las distintas sedes judiciales del país.
Desde la máxima institución aclararon que cualquier cambio o interrupción en la atención será canalizado únicamente a través de las vías institucionales. Hasta el momento, las audiencias y los plazos procesales se mantienen conforme al calendario ordinario, bajo un esquema de estricto monitoreo.
Investigación fiscal tras las amenazas a la Corte
La denuncia radicada por el Poder Judicial quedó a disposición de los agentes del Ministerio Público para el inicio de las pesquisas correspondientes. Los peritos informáticos y fiscales deberán determinar el origen técnico del mensaje electrónico y la identidad de los presuntos responsables de la intimidación.
El uso de correos electrónicos anónimos para infundir temor en dependencias públicas representa un hecho punible que suele ser investigado como coacción o amenaza. El impacto de estas amenazas a la Corte genera un despliegue preventivo de las fuerzas policiales para neutralizar cualquier vulnerabilidad en los edificios estatales.
La cooperación entre el Poder Judicial y el Ministerio Público busca esclarecer el hecho sin interrumpir el funcionamiento regular de la administración de justicia. Las autoridades reiteraron la importancia de preservar la tranquilidad de la ciudadanía mientras avanzan las averiguaciones técnicas.
Alerta simultánea en la Universidad Nacional de Asunción
En forma paralela a los hechos registrados en tribunales, la Universidad Nacional de Asunción experimentó una situación de zozobra por advertencias semejantes. El Centro de Estudiantes de la Facultad de Derecho alertó sobre la posibilidad de un ataque armado y la supuesta presencia de artefactos explosivos.
Frente a ese panorama, el rectorado de la casa de altos estudios determinó la suspensión preventiva de las actividades para salvaguardar a los universitarios y docentes. La medida buscó evitar aglomeraciones mientras los agentes especializados inspeccionaban las instalaciones académicas.
Horas después, los efectivos de la Policía Nacional concluyeron las revisiones exhaustivas y descartaron la existencia de cualquier material explosivo en el recinto universitario. Ambos incidentes reflejan la vulnerabilidad institucional ante intimidaciones digitales y la necesidad de protocolos de respuesta inmediata. Las autoridades continúan investigando si las amenazas a la Corte guardan algún vínculo operativo con los mensajes dirigidos a la comunidad académica.
Datos clave
- Correo intimidatorio: La Secretaría General de la Corte Suprema recibió un mensaje de amenaza que derivó en una denuncia penal ante la Fiscalía.
- Refuerzo de seguridad: Los controles de acceso en las sedes judiciales fueron intensificados para resguardar a funcionarios, magistrados y usuarios de justicia.
- Suspensión en la UNA: La Universidad Nacional de Asunción frenó sus actividades de forma preventiva tras advertencias difundidas por el centro de estudiantes.
- Peligro descartado: La Policía Nacional inspeccionó el campus universitario y confirmó que no se hallaron explosivos en el lugar.






