El presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, visitó este miércoles al vicepresidente Pedro Alliana en la sede de la Vicepresidencia de la República. El encuentro se dio en plena disputa por el segundo lugar de la chapa presidencial con la que el oficialismo colorado buscará competir en las elecciones generales de 2028.
Ninguno de los dos dio detalles sobre lo conversado ni confirmó si hablaron de la conformación de la fórmula. Sin embargo, la reunión tiene peso político: Latorre es uno de los aspirantes a acompañar a Alliana, y la foto se conoció justo cuando se intensifica la pulseada interna por ese lugar.
Una encuesta para decidir
Alliana anticipó que dará a conocer a su compañero de fórmula en noviembre, después de someter a los aspirantes a una encuesta. El vicepresidente ya había dicho meses atrás que la definición llegaría recién después de las elecciones municipales del 4 de octubre, para no interferir en esa campaña.
Los tres nombres en carrera
Hasta ahora, tres figuras con perfiles y bases de apoyo distintas disputan el lugar.
Raúl Latorre, presidente de la Cámara de Diputados. Cuenta con peso político y parlamentario y es el candidato que impulsa la bancada de diputados. En 2023 fue electo diputado por Asunción con más de 50.000 votos, y en las últimas internas municipales encabezó la campaña de Camilo Pérez en la capital, considerada la interna más importante del Partido Colorado.
César «Cesarito» Sosa, gobernador de Guairá. Construye su proyección desde el territorio y cuenta con el respaldo de buena parte de sus colegas gobernadores. En 2023 obtuvo más de 63.000 votos, y en las internas municipales su sector se impuso en los 18 distritos del departamento.
Marco Riquelme, ministro de Industria y Comercio. Tiene un perfil más técnico y empresarial y es nieto del exsenador y empresario Blas N. Riquelme. Su nombre ganó fuerza en los últimos meses y, según versiones del entorno oficialista, sería el preferido del Poder Ejecutivo.
La presión de los gobernadores
La posible elección de Riquelme generó resistencia entre los gobernadores colorados. El gobernador de Caaguazú, Marcelo Soto, sostuvo que el compañero de Alliana debe ser un gobernador o un diputado, y no un técnico.
Soto aclaró que no hay un veto contra el ministro. Pero advirtió que, si la decisión final lo favorece, algunos gobernadores podrían retirar su apoyo al oficialismo y acercarse a la disidencia, porque dependen de sus bases en cada departamento. A su criterio, una decisión que no consulte a la dirigencia de base podría terminar fortaleciendo gratuitamente a los sectores disidentes.
A la lista de aspiraciones se sumó otra voz. El senador Derlis Maidana planteó que en la discusión también debería considerarse a un senador, aunque no dio nombres. Según su postura, el elegido debe ser quien mejor mida y quien aporte más votos a la chapa.
El trasfondo: un oficialismo partido
La definición llega en un momento delicado. Honor Colorado atraviesa una fractura abierta tras la decisión de Horacio Cartes de impulsar al ministro Juan Carlos Baruja, primero como compañero de fórmula de Alliana y luego como precandidato presidencial del movimiento.
La alianza entre el presidente Santiago Peña y Alliana se resistió a esa decisión, y los 15 gobernadores colorados cerraron filas detrás del vicepresidente. Días atrás, Baruja terminó bajando su precandidatura presidencial.
Con la ruptura, el movimiento perdió además su comando político, la estructura que coordinaba la estrategia electoral. Los gobernadores reclaman que Peña y Alliana conformen uno nuevo, con todos los sectores.
Lo que viene
En las próximas semanas, Alliana deberá equilibrar las demandas de los gobernadores, los diputados y el entorno del Ejecutivo. La encuesta y la decisión de noviembre marcarán el rumbo de la chapa oficialista y pondrán a prueba la cohesión del nuevo oficialismo colorado de cara a 2028.






