La declaración de alerta en Costa Rica rige desde este jueves para cinco regiones debido a las precipitaciones asociadas a la onda tropical 48 y su interacción con la Zona de Convergencia Intertropical. La Comisión Nacional de Emergencias adoptó esta medida preventiva para advertir a la población sobre los riesgos de inundaciones y deslizamientos. La disposición comprende la Zona Norte, el Caribe, el Valle Central y los sectores Pacífico Central y Pacífico Sur.
Alcance y motivos de la alerta en Costa Rica
El Instituto Meteorológico Nacional estima precipitaciones acumuladas de entre 20 y 50 milímetros en las zonas comprometidas. No obstante, las estimaciones técnicas anticipan que en puntos focalizados los valores podrían alcanzar marcas de 80 a 100 milímetros, especialmente en la Zona Norte, el este del Valle Central y el Pacífico Sur. Durante el horario nocturno continuará la probabilidad de tormentas en el Pacífico y la Zona Norte, además de neblina en la Gran Área Metropolitana.
Esta contingencia responde a la dinámica estacional centroamericana, donde los sistemas de baja presión y las ondas del este interactúan de forma recurrente con la franja de convergencia ecuatorial. Ante este panorama, la activación de esta alerta en Costa Rica busca reducir los riesgos para las comunidades situadas en cuencas vulnerables. Las instituciones técnicas monitorean el avance del disturbio atmosférico para ajustar las advertencias operativas según evolucione el temporal.
Saturación de suelos y peligro de deslizamientos
El factor de mayor inquietud para los equipos de socorro radica en el nivel de humedad acumulado en la superficie tras los temporales recientes. Los informes técnicos indican que los niveles de saturación sobrepasan el 95 % en sectores del Caribe Norte y la Zona Norte, así como en las inmediaciones montañosas del Pacífico. Dicho estado del suelo reduce drásticamente la capacidad de absorción hídrica del terreno ante nuevas lluvias.
Bajo estas circunstancias geológicas adversas, no es indispensable que se registren aguaceros excepcionales para desatar eventos destructivos. El colapso de laderas, los desprendimientos de tierra y las crecidas súbitas de ríos o quebradas pueden presentarse de manera intempestiva. Por este motivo, los geólogos y técnicos del sistema de prevención recuerdan que el terreno saturado pierde cohesión mecánica con extrema rapidez.
Recomendaciones preventivas y protocolos de seguridad
El titular de la Comisión Nacional de Emergencias, Alejandro Picado, exhortó a la ciudadanía a vigilar el comportamiento del entorno y evitar conductas temerarias durante los episodios de lluvia. La autoridad solicitó de forma expresa no cruzar corrientes de agua crecidas, ya sea a pie o al mando de vehículos livianos. El empuje del caudal puede arrastrar rodados pesados aun cuando la profundidad parezca insignificante.
Asimismo, tras la emisión de la alerta en Costa Rica, los comités locales de emergencia deben sostener una vigilancia ininterrumpida sobre las laderas con antecedentes de movimientos de tierra. Las señales de peligro incluyen grietas recientes en construcciones o caminos, postes y árboles inclinados o ruidos subterráneos inusuales. El llamado oficial insta a reportar de inmediato cualquier eventualidad grave a través de la línea 9-1-1.
Marco operativo y función de las alertas
La alerta verde representa el escalón inicial de advertencia dentro del esquema de gestión del riesgo del país centroamericano. Este nivel no implica evacuaciones forzosas inmediatas, pero sí pone en marcha la coordinación permanente entre cuerpos de bomberos, comités municipales, policía y personal sanitario. La preparación anticipada permite desplegar albergues temporales y maquinaria pesada si las condiciones meteorológicas empeoran en las próximas horas.
Datos clave
- Cinco regiones permanecen bajo alerta preventiva debido al impacto meteorológico de la onda tropical 48.
- Acumulados de lluvia previstos de 20 a 50 milímetros, con picos de hasta 100 milímetros en zonas puntuales.
- Saturación del suelo superior al 95 % en la Zona Norte, el Caribe Norte y sectores montañosos.
- Llamado urgente de la Comisión Nacional de Emergencias para abstenerse de cruzar ríos o quebradas.
- Línea de emergencias 9-1-1 habilitada para atender incidentes vinculados a deslizamientos o anegamientos.






