Los aeropuertos de Panamá ubicados en David y Río Hato iniciaron una etapa clave para su modernización tras recibir la autorización estatal para seleccionar un administrador internacional. La empresa pública Tocumen S.A. obtuvo el aval oficial para precalificar a compañías especializadas que compitan por la gestión técnica y comercial de ambas instalaciones. Esta medida procura dinamizar el turismo regional y contener el déficit financiero que arrastran estas terminales del interior.
El visto bueno gubernamental quedó asentado en la Resolución de Gabinete 104, promulgada recientemente en la Gaceta Oficial panameña. A partir de esta norma, la administración convocará a firmas interesadas a través del portal PanamaCompra. Las empresas tendrán que acreditar solvencia técnica, legal y financiera antes de pasar a la etapa definitiva de licitación por mejor valor.
El esquema contractual y los aeropuertos de Panamá
El plan estatal descarta el modelo de concesión integral debido al escaso atractivo que genera asumir terminales deficitarias. Las autoridades optaron por un contrato de operación y mantenimiento a diez años, donde el Estado conserva la propiedad de los inmuebles y cubre los costos operativos. El esquema contempla labores de conservación, explotación de locales comerciales y realización de obras edilicias que se detallarán en el pliego de cargos.
Los registros contables de la sociedad estatal reflejan pérdidas anuales que superan los seis millones de dólares por sostener estas pistas regionales. La intención oficial apunta a que un gestor foráneo especializado capte aerolíneas y fomente el flujo de pasajeros. De esa manera, el gobierno aspira a reducir paulatinamente la carga económica que representan los aeropuertos de Panamá en el interior del territorio.
La junta directiva de Tocumen impulsó este mecanismo al amparo del artículo 65 de la Ley 22 de contrataciones públicas, que permite precalificaciones excepcionales en proyectos complejos. Con anterioridad, corporaciones como Houston Airports, Avports, Corporación América Airports y Manchester Airports Group manifestaron interés preliminar en la propuesta.
Objetivos turísticos y destinos fuera del proceso
El Aeropuerto Internacional Scarlett Martínez, emplazado en Río Hato dentro de la provincia de Coclé, enfoca su actividad en el turismo hacia las costas del Pacífico. Dicha pista recibe vuelos estacionales desde Canadá, además de servicios chárter procedentes de Colombia y Ecuador. La meta radica en aumentar el arribo de visitantes extranjeros sin requerir conexiones previas en la capital.
Por su parte, el Aeropuerto Internacional Enrique Malek de David funciona como acceso primordial a la provincia de Chiriquí. Esta zona destaca por su dinamismo agropecuario, mercantil y turístico en localidades como Boquete o Volcán. La llegada de frecuencias directas busca dinamizar la economía de todo el occidente panameño.
Otras terminales regionales quedaron expresamente al margen de esta licitación. La base aérea de Colón será transferida a la Zona Libre de dicha localidad para su recuperación comercial independiente. En tanto, Panamá Pacífico continuará bajo manejo estatal ordinario por sus funciones comerciales actuales y su rol estratégico como pista alterna.
El debate regional sobre alianzas público-privadas
Esta reestructuración ofrece un caso de estudio relevante para el transporte aéreo en Latinoamérica, donde países como Paraguay debaten esquemas mixtos para financiar su infraestructura. La necesidad de atraer inversión sin perder la titularidad de los bienes públicos constituye un desafío habitual para los Estados que buscan dinamizar terminales secundarias.
El calendario definitivo para la adjudicación quedará fijado en las bases que publique la administración aeroportuaria panameña. El resultado de este concurso medirá el interés real del mercado internacional por gestionar infraestructura regional en condiciones de riesgo compartido.
Datos clave
- La autorización estatal permite licitar la operación y el mantenimiento de las terminales de Río Hato y David por un lapso de diez años.
- El déficit anual de estos aeródromos supera los seis millones de dólares para la firma estatal Tocumen S.A., que conservará la propiedad pública.
- Cuatro consorcios internacionales manifestaron interés previo en participar dentro del concurso de precalificación.
- Las terminales de Colón y Panamá Pacífico quedaron excluidas de esta convocatoria para seguir esquemas administrativos independientes.






