El aeropuerto Juan Santamaría recibió el reconocimiento internacional Green Airport Recognition 2026 concedido por el Consejo Internacional de Aeropuertos para América Latina y el Caribe. El galardón destacó la ejecución de un esquema tecnológico orientado a optimizar los sistemas de refrigeración de la terminal aérea. La intervención técnica logró multiplicar los ahorros previstos y consolidar prácticas sustentables en la aviación civil regional.
Automatización y control en la refrigeración
La empresa operadora AERIS implementó un plan denominado Automatización de Controles Operacionales para la Eficiencia Energética dentro de su esquema corporativo de gestión. Los trabajos se enfocaron en los mecanismos de climatización, identificados técnicamente como los mayores focos de demanda eléctrica de la infraestructura. A través de evaluaciones previas, los ingenieros automatizaron una torre de enfriamiento clave para ajustar su potencia a las necesidades ambientales reales.
Los resultados superaron ampliamente las proyecciones iniciales trazadas por la concesionaria. Durante el segundo trimestre de 2025, el ahorro energético acumulado alcanzó los 45.923 kilovatios hora, frente a una estimación inicial de 12.085 kilovatios hora. Dicho registro representó una reducción casi cuatro veces superior a lo programado, amparada en los estándares de la norma internacional ISO 50001:2018.
Eficiencia técnica en el aeropuerto Juan Santamaría
A finales de 2025, la administración sumó una plataforma de alertas automatizadas y supervisión en tiempo real. Esta herramienta informática analiza variaciones operativas y previene sobrecostos por fallas o funcionamientos descalibrados. De acuerdo con los encargados, el mantenimiento migró de un enfoque reactivo tradicional hacia una vigilancia predictiva sustentada en datos continuos.
La gerente de SMS y Gestión Ambiental de AERIS, Adriana Bejarano, remarcó la importancia de articular tecnología con preservación ecológica. La funcionaria sostuvo que las mejoras operativas prueban cómo la innovación aplicada a terminales complejas rinde beneficios ecológicos concretos. En el desarrollo intervinieron especialistas de ingeniería, salud ocupacional, directivos y consultores externos.
Impacto económico, ambiental y lecciones regionales
La optimización energética genera un beneficio financiero estimado en cerca de 5.000 dólares mensuales para la terminal. Al mismo tiempo, la reducción en el consumo evita la emisión de aproximadamente cuatro toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera. Estas métricas respaldan los compromisos globales vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas relativos a energía limpia, industria e infraestructura y acción climática.
Para la administración del aeropuerto Juan Santamaría, este avance valida la estrategia de modernización aeroportuaria sustentable. Esta experiencia aporta lecciones de interés para administraciones de América del Sur, incluidas las autoridades aeronáuticas paraguayas que buscan modernizar sus infraestructuras bajo criterios de eficiencia. La transición hacia aeropuertos verdes constituye un requerimiento cada vez más evaluado por organismos internacionales y aerolíneas de escala global.
El certamen organizado por ACI-LAC evalúa de forma periódica las mejores prácticas ambientales en terminales latinoamericanas y caribeñas. La edición reciente priorizó la adopción de herramientas tecnológicas orientadas a mitigar la huella de carbono sin comprometer la regularidad operativa. Con esta distinción, la estación aérea costarricense se posiciona entre las instalaciones líderes de la región en gobernanza ambiental.
Datos clave
- Premio internacional: La terminal costarricense recibió el Green Airport Recognition 2026 otorgado por ACI-LAC por optimizar su consumo eléctrico.
- Ahorro cuadruplicado: La automatización de una torre de refrigeración ahorró 45.923 kWh entre abril y junio de 2025, casi cuatro veces más de lo estimado.
- Beneficio económico: Las medidas implementadas generan una reducción de costos cercana a 5.000 dólares mensuales y evitan cuatro toneladas de dióxido de carbono.
- Monitoreo predictivo: La incorporación de alertas automáticas permitió pasar de un esquema de mantenimiento reactivo a uno preventivo.





