Los accidentes de tránsito en Cuba dejaron un saldo de 750 personas fallecidas a lo largo de 2025, lo que significó un marcado incremento del 18,2 % en comparación con el periodo previo. La cifra oficial, difundida por la Comisión Nacional de Seguridad Vial, quebró la tendencia descendente observada en 2024. El escenario combinó la proliferación de ciclomotores, el deterioro acumulado de las calzadas y frecuentes cortes del suministro eléctrico.
Aumento de siniestros y protagonismo de vehículos livianos
Durante el año evaluado se contabilizaron 7.552 hechos viales, un registro levemente mayor a los 7.507 del ciclo anterior. Por su parte, la cantidad de ciudadanos heridos subió de 6.613 a 6.729 en el mismo lapso. El renglón luctuoso constituyó la variable con la suba más pronunciada en las estadísticas estatales.
El jefe de tránsito de la Policía Nacional, Chetty Carlos Lastre, remarcó que el repunte de los accidentes de tránsito en Cuba obedeció en parte al crecimiento acelerado del parque automotor. En particular, la masiva incorporación de motos y triciclos eléctricos colocó en las calles a numerosos conductores con escasa pericia ante arterias congestionadas. Peatones, motociclistas y ciclomotores estuvieron presentes en el 63 % de los episodios.
Factores que impulsaron los accidentes de tránsito en Cuba
De acuerdo con los reportes gubernamentales, el 72 % de los siniestros respondió a fallas de conducta individual. Entre las faltas reiteradas figuraron desatender el control del volante, exceder los límites de velocidad fijados y desobedecer la preferencia de paso.
Un dato institucional relevante reveló que la mitad de los choques involucró rodados pertenecientes al Estado. Asimismo, el 98 % de las suspensiones de licencias aplicadas por conducir bajo los efectos del alcohol recayó en choferes de empresas públicas. Las provincias de La Habana, Villa Clara y Ciego de Ávila registraron las mayores tasas de siniestralidad.
Deterioro vial, apagones y falta de repuestos
El estado material de las rutas condicionó fuertemente la seguridad vial cubana. Las autoridades admitieron la presencia de un trazado viario desgastado debido a la prolongada falta de mantenimiento y recursos. A esta problemática se suma la antigüedad del parque vehicular, donde gran parte de los rodados acumula entre cuatro y siete décadas de uso continuo.
El propio ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, había alertado con anterioridad sobre el desgaste estructural acumulado en máquinas y pavimentos. Asimismo, la severa crisis energética y los prolongados apagones dejaron semáforos inoperativos durante extensas jornadas. Aunque se colocaron paneles solares en 28 cruces habaneros para mitigar riesgos, las falencias en la red vial continuaron incidiendo negativamente.
La problemática vial también abarcó contingencias con ganado suelto en zonas rurales de Mayabeque, Villa Clara, Holguín y Sancti Spíritus. En el sector ferroviario, si bien no se brindaron números precisos, se detectaron fallas técnicas en rieles, alteraciones en sistemas de vías y desatenciones de operadores. La situación refleja desafíos comunes de infraestructura que enfrentan diversas naciones de la región.
Datos clave
- Saldo fatal: En 2025 fallecieron 750 personas, lo que representó un incremento interanual del 18,2 % en las víctimas mortales.
- Factor humano: Las autoridades atribuyeron el 72 % de los siniestros a distracciones, velocidad excesiva y desatención de prioridades.
- Sector estatal: El 50 % de los accidentes involucró vehículos públicos y el 98 % de los sancionados por ebriedad pertenecía a ese ámbito.
- Crisis de infraestructura: Calles deterioradas, vehículos de hasta 70 años y cortes eléctricos recurrentes agravaron las condiciones de tránsito.






