El abastecimiento de arroz se encuentra garantizado en Panamá al menos hasta abril de 2027, según confirmaron las autoridades agropecuarias gubernamentales tras verificar los inventarios y el avance de la cosecha actual. La información fue ratificada por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario frente a las dudas expresadas por gremios campesinos respecto a los impactos de las sequías e irregularidades en el régimen de lluvias.
La estimación oficial sostiene que la demanda interna no sufrirá desajustes gracias a un esquema combinado de reservas almacenadas, compras contingentes autorizadas y el grano que ingresa desde los campos locales. No obstante, las asociaciones productoras alertan que el modelo agrícola arrastra vulnerabilidades estructurales severas frente a las variaciones del clima.
Inventarios y proyecciones de consumo para el abastecimiento de arroz
El director nacional de Agricultura de la cartera agropecuaria, Abel Aparicio, explicó que la cobertura alimentaria descansa en tres pilares fundamentales que integran las existencias físicas, las importaciones estipuladas por contingente y la recolección en curso. Las mediciones técnicas indican que la población panameña requiere mensualmente unos 778.000 quintales de arroz en cáscara, limpio y seco.
Para impedir cualquier riesgo de desabastecimiento, los organismos oficiales procuran sostener una reserva mínima de 1,5 millones de quintales en bodegas y molinos. Ese volumen permite cubrir el requerimiento del mes en curso y retener un excedente de seguridad equivalente a otros treinta días de consumo. La cifra base fue consolidada a partir de un censo agropecuario efectuado en junio con el respaldo de la entidad de defensa de la competencia.
El relevamiento contempló inspecciones exhaustivas en fincas, piladoras, instalaciones industriales, cadenas de supermercados y pequeños comercios minoristas de todo el país. Asimismo, la cartera desmintió versiones gremiales sobre una presunta compra exterior no consultada de 35.000 toneladas, alegando que difundir datos inexactos genera distorsiones en los canales de comercialización.
Alta demanda interna y desafíos en la producción de secano
El cereal representa el alimento básico en la dieta de los panameños, con una ingesta per cápita de 73,48 kilogramos anuales, equivalente a 162 libras por habitante. Esta cifra sitúa a la nación entre las mayores consumidoras del grano en el continente, lo que eleva la sensibilidad social ante cualquier variación de precios o faltantes.
Pese al optimismo oficial sobre el abastecimiento de arroz, los productores señalan que el 88 % de la superficie cultivada depende exclusivamente del régimen pluvial. El vocero de la Asociación de Agricultores de Granos con Riego y Tecnología, Arnulfo Morales, advirtió que la falta de infraestructura hídrica profundiza las pérdidas durante eventos secos provocados por el fenómeno de El Niño.
Desde el sector primario solicitan optimizar obras públicas hídricas, como el sistema Remigio Rojas situado en la provincia de Chiriquí, y acelerar los programas de mejoramiento genético de semillas. Según Morales, los procesos científicos locales demoran hasta diez años en liberar variedades resistentes, un plazo desfasado frente a la recurrencia de las anomalías climáticas.
Factores de costo y presiones económicas para los productores
Por su parte, el director del Instituto de Mercadeo Agropecuario, Nilo Murillo Robles, reconoció que los agricultores enfrentan un escenario complejo por el encarecimiento generalizado de los insumos y el combustible. Estos costos operativos presionan la rentabilidad de las cosechas y condicionan la competitividad del grano local.
Ante este panorama, los gremios agrícolas insisten en aplicar salvaguardias y barreras no arancelarias avaladas por el comercio internacional para resguardar la cosecha de las provincias centrales y de Chiriquí. Las autoridades aseguraron que continuarán supervisando los molinos y los centros de expendio para resguardar el abastecimiento de arroz y evitar especulaciones en el mercado.
Datos clave
- Consumo mensual: Panamá requiere 778.000 quintales de arroz en cáscara por mes y mantiene una reserva de seguridad de 1,5 millones de quintales.
- Demanda por habitante: El consumo per cápita anual alcanza los 73,48 kilogramos (162 libras), uno de los más elevados de la región.
- Dependencia climática: El 88 % de las plantaciones del cereal se realiza bajo el sistema de secano, sin cobertura de riego artificial.
- Horizonte de reservas: Las autoridades del sector agropecuario calculan que la disponibilidad del grano está cubierta hasta abril de 2027.






