La comunidad de María Auxiliadora, ubicada a 120 kilómetros de Fuerte Olimpo en el Chaco, enfrenta una dura realidad de abandono estatal. Ante la falta de respuestas del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y de la Gobernación, ganaderos locales tuvieron que donar el mobiliario básico para que los niños puedan estudiar.
Solidaridad ante la ausencia del Estado
La Escuela Básica Nº 7270, que alberga a 90 alumnos —en su mayoría hijos de peones de estancias—, recibió una donación de 40 sillas con pupitres y tres escritorios por parte de productores de la zona. Marly Rodríguez, presidenta de la Asociación de Cooperadora Escolar (ACE), lamentó la situación: "Nuestra institución no recibió las sillas distribuidas por el Ministerio de Educación. La Gobernación tampoco nos facilitó mobiliario alguno, por lo que tuvimos que recurrir nuevamente a los productores locales".
Infraestructura precaria y aislamiento
Además de la falta de pupitres, la comunidad educativa enfrenta graves problemas de infraestructura. Urge la construcción de nuevas aulas y sanitarios para el tercer ciclo, que actualmente cuenta con 27 jóvenes. Asimismo, las lluvias constantes dejan a la población aislada debido al pésimo estado de los caminos de tierra, y el tinglado multiuso de la escuela carece de piso, lo que genera intensas polvaredas.
El esfuerzo de los estudiantes
A pesar de las carencias extremas, los alumnos demostraron su compromiso con el aprendizaje en el certamen "Justas del Saber", una competencia interna de conocimientos generales que evidenció el potencial de los niños de la región a pesar del olvido institucional.






