A casi dos meses de la intervención en la Dirección de Vialidad de la Municipalidad de Asunción, ordenada por el intendente Luis Bello (ANR-cartista) tras el escándalo de la "mafia del asfalto", la realidad de las calles de la capital contradice el discurso oficial de mejoras.
El contraste entre el discurso y la realidad vial
Mientras la comuna presume en redes sociales de haber ejecutado más de 3.500 bacheos y recuperado más de 14.000 metros cuadrados de capa asfáltica durante agosto, un recorrido revela avenidas destrozadas, cráteres intransitables y vecinos autogestionando señalizaciones ante la nula respuesta institucional.
Puntos críticos y avenidas colapsadas
Arterias clave como la avenida Eusebio Ayala acumulan puntos críticos. En cruces estratégicos como Médicos del Chaco, las rejillas de desagüe pluvial están destruidas, convirtiéndose en trampas peligrosas. En la avenida Fernando de la Mora, el desborde de aguas pluviales erosiona constantemente el asfalto. Ante la inacción municipal, los vecinos de zonas limítrofes como la calle Morotí utilizan neumáticos viejos y cajas de madera para señalizar los pozos.
La sombra de la corrupción y la "mafia del asfalto"
Esta crisis de infraestructura tiene de fondo una denuncia penal por una red de recaudación paralela y desvío de insumos públicos, presentada por el concejal Pablo Callizo. Aunque se abrió una investigación por el "ordeñe" de combustible y se sumarió a 20 funcionarios, la Fiscalía hasta ahora solo ha imputado a cinco personas de bajo rango, generando reclamos sobre la impunidad de las cabezas del esquema.






